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A \IEItlCA:-;rS\lO Y RARRARTS'1O 223 -J- 1,1\' . •JACALOX. s. m. En Mexico, sitio eubierto nisticamen- te.• Xi rtistica ni urbanarnente. Si don Renato oyera deeir que el r~Iarb Tepache» es un JACALO~, no habria dr- imaginurse que este fuera un teatro de tres al cuarto, aunque sito en lugar centrico de esta Metrripoli, sino algo asi como una barraca al ai- rc libre, ron techo de palmas 0 de petates Y estarfa en tan grave error como estri al defmir de manera tan estravagante el.J.\CALOX, que puede ser un teatro destartnlado y pobre; pe- ro jallllis un simple sitio cubierto nisticamentc. 0, en otro sentido, pod ria ser, como aumentativ r de jflcal, un [acal grande. Y nada nuts . .JACARf;. en Amcrica, cfectivumente SPrII cocodrilo, gran- de 0 pequcfio (no Ic conoccmos ad) i pero eso sera ..n guarun i, ~. ulhi por Rioplata, donde tinicamente ticnen y eonocen provin- cialismns dcrivados de esc idioma En las Americas Tstllllca )" dol Norte dudamos que Itaya ser humane que conozca algiin animal por tal nombre . •.JACO~TA. s. f. En Bolivia, cierto munjar camavalcs- co..s Cnrnavalescu, de vr-rdad, por 10 cursi, por 10 ridicula y he- elm tan Iuera de buen scntido, es In definicil;n CarllUVUleBCo ('s 10 rplativo 0 pertenl'cil'nt(' nl carnnvnl; 1'8.dec1r, 10 que tienl' conl'xi6n intima con cl, por sus ellractere~ 0 (lOr sus condicio- ne'> pl'Culillre8. Carna\'lllesca serla la figura de una persona que vistir'ra ridleulamente, al ('stilo 0 a semejanza de Ius lluiscarat! o di;£ra7.'ldo'> de enrna\'nl; pero carnavnlcseo un pobrr puchero o cocillo, ~olo porque tlllcle cotl1rrsc en cnrnaval, ('t! lIIucho et!ti- rar Ia~ llc('peiones. Por cste camino podrlll eunlquiera lInmnr pan mortnl 0 mortuorio, 0 funchre, al pall de lIIucrtos que es

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A \IEItlCA:-;rS\lO Y RARRARTS'1O 223

-J-

1,1\' .

•JACALOX. s. m. En Mexico, sitio eubierto nisticamen-te .•

Xi rtistica ni urbanarnente. Si don Renato oyera deeir queel r~Iarb Tepache» es un JACALO~, no habria dr- imaginurseque este fuera un teatro de tres al cuarto, aunque sito en lugarcentrico de esta Metrripoli, sino algo asi como una barraca al ai-rc libre, ron techo de palmas 0 de petates Y estarfa en tangrave error como estri al defmir de manera tan estravaganteel.J.\CALOX, que puede ser un teatro destartnlado y pobre; pe-ro jallllis un simple sitio cubierto nisticamentc.

0, en otro sentido, pod ria ser, como aumentativ r de jflcal,

un [acal grande. Y nada nuts ..JACARf;. en Amcrica, cfectivumente SPrII cocodrilo, gran-

de 0 pequcfio (no Ic conoccmos ad) i pero eso sera ..n guarun i,~. ulhi por Rioplata, donde tinicamente ticnen y eonocen provin-cialismns dcrivados de esc idioma En las Americas Tstllllca)" dol Norte dudamos que Itaya ser humane que conozca algiinanimal por tal nombre .

•.JACO~TA. s. f. En Bolivia, cierto munjar camavalcs-co..s

Cnrnavalescu, de vr-rdad, por 10 cursi, por 10 ridicula y he-elm tan Iuera de buen scntido, es In definicil;n CarllUVUleBCo

('s 10 rplativo 0 pertenl'cil'nt(' nl carnnvnl; 1'8.dec1r, 10 que tienl'conl'xi6n intima con cl, por sus ellractere~ 0 (lOr sus condicio-ne'> pl'Culillre8. Carna\'lllesca serla la figura de una persona quevistir'ra ridleulamente, al ('stilo 0 a semejanza de Ius lluiscarat!o di;£ra7.'ldo'> de enrna\'nl; pero carnavnlcseo un pobrr pucheroo cocillo, ~olo porque tlllcle cotl1rrsc en cnrnaval, ('t! lIIucho et!ti-rar Ia~llc('peiones. Por cste camino podrlll eunlquiera lInmnrpan mortnl 0 mortuorio, 0 funchre, al pall de lIIucrtos que es

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224 F. J. SA:-;TA~IAnfA

de estilo cn esta ciudnd en 1'1dos de noviernbre y dins proxi-mos.

«JAGUEL, s. m. En la Argentina, mnnnntini 0 POlO quesuele hallarse en los desiertos; en el Peru se dice jogiiey»

El disparate de que s610 en el Peni so dice jngiiry 10aprendi6 don Renata en ('I Diccionario de la Real Academia Es-pafiola, donde se aprenden muchos; unico que ha prohijado

(

semejante babosada. No podia aprenderlo, ademris, en otraparte, porque cualquiera sabe mas que los academicos de ln len-gun en materia de voces american as, 0, por 10 menos, tiene masrecato para pronscntarse al publico, por no gozar de autoridad,y ya sabernos que la autoridnd es en muchas ocasiones incenti-vo de audacia para repartir mandobles a diestro y smiestro.

Si don Renate abriern la Hist. de las Ind. .. de LAS CASAS,Jeeria a pp. 260 del cap. III del tomo V (Apologetica), 10 quevera cl curiosa lector: « ••• la otra parte de esta provincin.v , .reseibe en si muchos arroyos y rios muy lindos y frescos, quedescienden de lassierras que digimos, .... y en llegando estesarroyos al. medic dellas (de las cabanas y 'cainpiJ1l1s), sumcnsetodos por debnjo de la tierra y van a salir grandI'S lIyuntllJl1il'n-tos dc ngun a"los dichos nljibes 0 xugueyes (que Bon unns conca-vidarles que la nllturaJeza hizo debaio de aqurHas mesas .r pe-fias) , al menos a las mall baias. de las cualt's IllSaguns qut' de-Has Henas sobrari, van, finnlmente a vaciar n In mar,» IIn-bin el elninentC' P. LAS CASAS de' In Isla Espmiola, no se,crea que dl'l Peru.

Islefia por los cuntro costados es la pnlabrn ja.glley, srguntestimonio'de grandes etimologistas y fil610gos, ~ah'o el Sr.Macias, y eso porq ue este no reconoce mas origen que cl espafiola cunntn voz provincinl analiza en su Dicc. culmllO., drl mislJlomodo que' el Sr. F. FERRAZ 110 haHa mas mices que mexlcanasn las vocrs que cstudia"en sus Nahual/i.~mo<qde Cosla Rica. ZA-YAS ALFOXSO registra con 1'1cnractcr de insular rsta voz cnsu Lexicogrlifin Antillilna. EI mismo Macias no dejn de citar a

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225

B.\CH. y a .\R:\L·\S, a pesar de sus dudas y de su tema. PI-CH.\RDO III consignn.

'I'ieno otras dos acepciones, eonforme a las cuales expresa:un bejuco, en el r-ino vegetal, y un mosquito, en ol animalC0l\10 :-5ah'3, nnotando las trcs acepciones, diera In primerapur peruuna, a el se asid la Academia Espanola, yael y a est ajuntos sigui6 don Renate de Alba, sin reflexionnr siquiera y sinhaeer otras eonsultas bin duda. ALCEDO, mas cauto POl' 10menos que la Academia, consignor llXAGUEY, poza llhechaartificialrnente en el campo para recoger agua llovediza», sin 10-cali zarla en parte alguna de America. Y aunque el DR. GRA-XADA en su Vacab. nap[. diga que sea \"01, originnriu del Po-ni, probablemcntc, nuda hay que corroborc su aserto Si escierto quo la dan los narradores AZARAy AREX ALES, a quic-nes cita GRA:\"ADA. y que sc la ha lla en las Refs. geogr. deInd .• Tucumrin (apud ibid). cierto es tam bien que igualment ese encuentra el detalle geogrtiiico, can el nombre de jaguey 0

xagiiey, a xagUe'lJ sin dieresis, 0 conforms a la ortografiu coe-tanen en las Jslas, como rasga caractcllstico insular (LAS CA-SAS) y en ALCEDO, sin ubieacli)n No hay duda de que la\"oz originaria es Tl/{Juey. Tf/giiey, jaguey, 0 J(/glley, y que deelias se deri\"ll jaguel, como otm variante eualqu)p! a En aque-lIa forma sr halla en lo~ historiadores de Jndias, rn las mas an-tiguas llei,viones y en ALCEDO. .\si 10 dicp GRAKADA.Siendo eoto aSI, la terminaci6n uey cs eameterlotlea de !lllenguahaitiana, mcjor que de las lcnguas indi!rena8 continrnlalcs drSur America, con las cllall's para 0 ninguna sPlIll'jnnza gl1arun.

1':stn, como muchas alms, e8 dl' IllS ,"oees lllll' traspon icndoel mar, pasaron de las Islas al Contincnte l.•\ntl·~ 0 Ilespl1esde la Conquista? lie nqui Jo difieiI de precisar. Dc tocla 6uer-te, es 10 maS prudente Ruponrr que con III misma eonquista en-traron .

•JAL. s. m. En :\Iexico, pirclra pclme?.,

£181'. Hubio, critieando rstu dcfinicicln, dice que ((JAL,

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226 F. J. SANTAMARiA

.... atendiendo a la formucion arenisea de Inpiedra-pdmez, tie-ne ... 1'1(significado) de coniunto de pequefios pedazos de di-cha piedra. D

Nos parece, deficiente aiin hasta la critica. Los J ALES-dirernos asi porque la voz es mas usada en plural-s-son cierta-mente pedazos de piedra pdrnez, mejor dicho, arenas, de estannturaleza; pero que tienen la particularidad de nrrastrar, en-vueltos en su masa, Iragmentos 0 minerales de metales precio-sos, y esto les da grande importancin en la industria minora. quela arena 0 de los pedazos de piedra ordinaria no tienen. EstosJALES son muy comunes en las sierras de In mesa del Norte,en In Altiplanicie Mexicana especialmente ; son verdaderos pro-ductos del desgaste de las nguas pluviales en las montanas, queforman lien-as de arrastre 0 acorreo en las vertientes y laderns,transportiindnse a veces por virtud de Ins corrientes a regionesdistantes 0 a distintns heredadrs: de donde han resultadc, conIreeucncia, cuestiones litigiosns de dominio, en drscusion del de-recho de acrecer, entre los diversoa propietarios. Siendo el queesto escribe Magistrado del Tribunal Superior de esta capital,tuvo oportunidad de conocer de un [uicio criminal, motivadopor In disposicidn de unos J ALES, cuya propiednd se disputa-bun cl duefio de In heredad en que yacian y 01de la hcredad dedonde provinieron ; JALES que habian sido vendidos como ma-teria de explotacion minera pn una fuertl' suma.

Yn se supondra que si fuernn los JALES simples arenasde piedra pomez no podrfnn originnr tan serias discusiones co-mo in teresl's.

rJALAR8E, por emborracharse, no es peculiar de Colom-bin En nuestro lengunje familiar es forma frceuentisima dedecir, entre las muehas de que el pueblo dispone pam llamar('I vicio de empinar 1'1codo.

«JAIUPEO. s. m. En Bolivia, nceion de montnr n caba-llo de un taro. ~

Un espano], dEllos que lIamnmos aca emlmrrilado8, refirien-

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.A)IEIUCA~IS)IO Y JlARBARlS)!O 227

do su viaje de Espana a las Americas, decia can mucha gracia quehabla venido emharcado en una /.Jotija,de la cual no se habia apeu-do sino hasta Ilegar a Veracruz. Emi.arcarse en una botija yapearse de ella son casas analogas a csto de montar a caballo deun IOTO. Apenas puede creerse que de la boca de tan profundalexic6grafo-como dijera el prologuista-r-brotnra scmcjante ex-presion que mas bien pareee una gasconada, 0 una bnturrada,

El JARIPEO, ad en todo Mexico, es una diversion en quese montan en pelo taros bravios y se hacen otros diversos eier-cicios de vaquerfa, como lazos, mnnganas etc.

El verbo J ARIPEAR, formado de uquel sustantivo, ex pre-sa la ocupacion en tales ejercicios. Los JARIPEOS son suma-mente divertidos y sustituyen can ventaja a las corridas de ta-ros, par el ahorro de sangre y de escenas cruelrs y salvajes.

Nuestro culto amigo don Darla Rubio escribid «El Jarlpeo»,preeioso euento regional que obtuvo el segundo premia en clconcurso abierto par el KUllIvcrsa1».

r.JETOX, es el quc tiene [eta, no s610 el que tiene boca sa-liente y fea como dice el autor .

'JEJ]~~. s. m. En America, broma, acefalo que sc intro-duce en las maderas de los barcos y Ins destruyc: mosquito.»

Los historiadores de Indias, LAS CASAS y OVIEDO, nohablan sino del JEJ]~X, mosquito, pcquefiito, de euerpo casiesferico, negro, que se introduce en cl cabcllo de preferencia,parn picar, propio de las zonas cdlldas. Este nnimnlillo os cIque conoeemos y del cual hablnn los cseritorrs llc provineialis-mos consultados. La bromn marina es cosa difcrcnte, y no sela canace can otro nombrc. .

IJIPAR. v. n. Rcspirnr can difieultad y fatiga.. Es unvcrOO tan ocioso, par hi par, como 10 aeria jipo que algunos ne-cios suclen dceir por hipo.

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228 F. J. SANTAMARiA

(CJIPATO. adj. En America, histerico »

Esto tiene tcdas las trazas de un disparate que merece 1'1honor de Ilamarse solemne, Don Rufino Cuervo explica que 1'1P. SIMON escribid hipalo par jipato (<<an~mico de las sierrascalidns»}, y que «esto dernuestra que esta voz nada tiene quever con hepdticos (parr, 756) Si nada ticne que ver can heprilico,menos parece que tengn que ver con histerico, tanto par III es-tructura y pronunciacidn de est I' vocable, como porquc este mis,1110 ndjetivo Berefiera al utero femenino. III histerismo, pade-cimiento nervioso propio de las mujeres, como todos sabomos.lCOmo, pues, suponer cI adictivo jipnto, como sinonimo de his-terico, con una sola terminacidn, y esta del genera masculino?Solo esto nos faltabn: Ique don Renata resultarn histerico: canhisterrsmo, se entiende I

EI JIP.\TO que conoeemos no es otro que 1'1que cxplicaCUERYO, y significa pdlido en extreme, caractcrfsticn de losenfermos de paludismo en las zonas ciilidas ~. palustres, En lasclases inferiores hay otro adjetivo de igual valor: puxo (pronun-ciado pusho); muy pulido, que pareee de origen maya.

Si don Renate quiere convencerse de In verdnd de 10 que,decimos, ya que no 11aquerido atender al maestro, Ie referire-mas un cUl'nto, a yer si Ie parece bien:

I~n la ultima campalla electoral pam podNes localrs enTabnsco, en HJ19, cnmpafia que tanto que hablar dio n Ia pren-su nacional; cuando andUl'ieramos, 1'1que esto escribe en cam-pania de- uno de los cnnciidatos n Oobernauor, cl Oral. CarlosGreelle y otroB, en jim ue propaganda par Los Rios, f'stando enla Villa de Jonutn fuimos testigos de una rscrna chusca.

lIn de sabrrsl', para mejol' inteligencia, que el partido gri-nistn rligi6 1'01110 llistintiyo 1'1 color rojo, Y, can tn1 motivo. 1'11I0mbr!:' de estc color sirvio pam llamar !II partido mismo, r ro-jll8 exc!ush'aml'nle n los grinistaB. Los politicos dcI banda con-trano, que pastula ron al GmI. Domingupz, fueron los azule8.La exnltaci6n de JOBanimas, en did1a campaiia, habra lIega-do en yerdad nI rojo blanco. :No habia ni se cntendia que pudic-

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A~IERICAI'IS)[O Y nARnARIS)[O 229

fa huber en el Estndo incoloros, anodinos 0 neutrales, vulgopancist as, y los que asi se do.ban a llamar eran tildados de aco-morlaticios, convcncncieros y no se curintas cosas mas.

Pues bien; al pasar por Jonuta, en pasco de reconoeirnicn-to que hicieramos por la poblacicn, despues del obhgado mitzny de los diseursos populaohercs en que se prometcn 0.1pueblo,como es de rigor, las perlas de In virgen; caminando en grupolos propagandistas 0 lideree y el candidato, al dcblar 10. esquina.de una de las calles mas npartadas del villorrio, acerto a toparCOil nosotros un muchacho, con aire de buen eampesino, flacor sumamente pdlido, un vordadero JIPATO, saludandonos des-de lucgo con In cortesia earaeteristica de los humildes m'lntl/71i-tos, baiando en su diestra el blanco sombrero de guano. El en-cuentro inesperado del trnnseunte, a una hora en que el traficono es para tropezarse en tales poblaciones, pues eran las dos de10.tan]!'. llama 10.ateneion mas que a todos a un jovial acornpa-finnte nuestro, Placido Aguilera, quien, dirigidndose al ranche-ro, ]r intorrogd, entabhindoso entre ambos cl siguiente 0 pareci-do di:ilogo:

-aye, muchaeho, lrres rojo?-Xo, sefior; soy Scrapio.-1'c pn'gunto que si eres gringuista (asi nos dijeron tam-

bien n los rojos, POI' ra7.on de In. supucstn nficlOnalidad yanqUIde nuestro candidato) 0 domillglleJ'" (domingUIsta)?

-Xo, selior; soy ,leI \\'cindario de ~[ontl' Grande y mipapa cs .Jllflrundo (Fneunrlo) Lara.

-:'tIuchacho de Diog, te pr('gunto si efl'g mjn 0 azul; POI'

ultimo, i.de que color ('res?-i ,\y, selior, replic6 muy apenado, ('8 POI' p!'paludismo que

I"toy jiplllo!EI poLrr chico, COIIIO 8e l'ntendcni, no tpn ia nochin de 10

que St' Ie prrgl1ntaba, porque, rustlco cnmpesino, sumido cn susocupaeioncs, ni sabia de politiea ni Ie preoeulla},u algo Illlis que'pI paludisll10 que Ie aco~nba, Y f1si, no pntenrli'l Hiql1iera 10 qUt'8(' Ic prpguntnba, y no hizo sino pro\'o('nr In hilaridad en nos-otros, por su sim plez.a.

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230 F. J. SANTAMAR(A

Don Renate de Alba provoca tarnbien In hilnridad cuandoentiendc histerico por JIP ATO, como pi campesino Serapio en-tendfa que 10 de roio ironizaba su palidez, lQu'; puntos decontaeto habra entre don Renata y el ranchero de Jonuta? Po-cos tal vez; perc a buen seguro que si en vez de preguntar a es-te que era rajo, ae le pregunta si era hislenco, en vez de dar P:\.-

plicaciones, habria replicado con un jijuepuc de los que el ran-chero sabe propinar a cualquier hijo de veeino, a pesar de sucandidez.

Del JORONGO dice don Renato, rivalizando en 1.'1yerrocon In Academia, que es capote de monte. ISe arrepentirlamuy seriamente y convendria en haber espetado una majaderiagorda, si viera transitar por las calles en nuestras poblacionesdel interior, y atin en las barriadaa de esta Capital, a todos lospeladitos con su indispensable JORONGO, trabado al pescuezo,sobre los hom bros, cubriendoles el cuerpo, par 1.'1frio y por elagua ! .