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Arte de américa_latina-_1981-2000

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Text of Arte de américa_latina-_1981-2000

  • G E R M N R U B I A N O C A B A L L E R O A R T E D E A M R I C A L A T I N A 1 9 8 1 - 2 0 0 0 ID 01
  • Este volumen complementa Arte de Amrica Latina 1900-1980, trabajo pstumo de Marta Traba. Con un estilo directo y conciso, el historiador colombiano Germn Rubiano Caballero da una visin panormica de las artes en Amrica Latina duran- te las dos ltimas dcadas del siglo veinte, indicando las principales exposiciones, tendencias, influencias, manifestaciones visuales, artistas y tericos de importancia surgidos o afianzados durante dicho perodo. Ilustrada con cuarenta reproducciones a todo color, esta publicacin ha sido escrita con el caracterstico rigor y la metodo- loga del historiador, completando la visin de quien fuera una de las crticas de arte ms importantes de Amrica Latina. Germn Rubiano Caballero Licenciado en Filosofa y Letras de la Universidad Nacional de Colombia. Entre 1968 y 1969 tom cursos de Historia del Arte en el Courtauld Institute de la Uni- versidad de Londres. Fue profesor de la Facultad de Ciencias Humanas y de la Fa- cultad de Artes de la Universidad Nacional, en Santaf de Bogot, entre 1961 y 1994. Al retirarse pas a ser Profesor Emrito, Profesor Titular y Profesor Honora- rio, y en la actualidad se desempea como Profesor Especial en la misma universi- dad. Es autor y coautor de ms de diez libros, entre los que se destacan Escultura Colombiana del Siglo XX (1983) y El Dibujo en Colombia (1997). Tambin es autor de numerosos artculos para revistas y peridicos. Ha sido jurado de admisin y califi- cacin de numerosos salones nacionales e internacionales, y curador de exposicio- nes colectivas y retrospectivas. Germn Rubiano Caballero vive en Santaf de Bogot.
  • Banco Interamericano de Desarrollo A R T E D E A M R I C A L A T I N A 1 9 8 1 - 2 0 0 0 G E R M N R U B I A N O C A B A L L E R O
  • Producido por la Seccin de Publicaciones del BID. Las opiniones expresadas en este libro pertenecen al autor y no necesariamente reflejan los puntos de vis- ta del BID. Cataloging-in-Publication data provided by the Inter-American Development Bank Felipe Herrera Library Rubiano Caballero, Germn. Arte de Amrica Latina : 1981 2000 / Germn Rubiano Caballero. p. cm. Includes bibliographical references and index. ISBN: 1931003033 1. Arts, Latin AmericanHistory. 2. Arts, Modern20th CenturyLatin America. 3. ArtistsLatin America. I. Inter-American Development Bank. II. Title. 709.80904 R52dc21 N 6502.5 .T71 2001 Arte de Amrica Latina: 1981-2000 Banco Interamericano de Desarrollo, 2001 Esta publicacin puede solicitarse a: IDB Bookstore 1300 New York Avenue, NW Washington, DC 20577 Estados Unidos de Amrica Tel. (202) 623-1753, Fax (202) 623-1709 1-877-782-7432 idb-books@iadb.org www.iadb.org/pub ISBN: 1-931003-03-3
  • NDICE Introduccin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . v Panorama. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 La escultura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4 La pintura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 Alternativas menos convencionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 La fotografa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10 Permanencia de oficios tradicionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 Exposiciones: conflictos y propuestas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13 Regiones y pases . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 Mesoamrica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 El Caribe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26 La regin andina. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35 El cono sur . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50 Conclusin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 62 ndice de nombres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
  • EL MUNDO EXPERIMENTA HOY PROCESOS QUE RESULTAN SIMULTNEAMENTE sobrecogedores y fascinantes. El planeta se ha convertido en una verdadera al- dea global de 6.500 millones de habitantes. Y aunque se han producido sor- prendentes avances cientficos y tecnolgicos, la superpoblacin y el deterioro ambiental parecen irreversibles. Las fronteras se mueven, las migraciones se aceleran y el multiculturalismo transforma las referencias culturales que predo- minaron hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. En lo poltico, uno de los acontecimientos ms importantes de los lti- mos aos ha sido la desintegracin de la U.R.S.S. en 1991. Desde ese momen- to Estados Unidos, que ya cumpla un rol hegemnico internacional a lo largo de la centuria, se convirti en una superpotencia nica. Sin embargo, conti- nan presentndose numerosos conflictos en diferentes regiones, la mayora de ellos debidos a problemas tnicos y religiosos reprimidos por mucho tiempo. Mientras tanto, en el orden econmico la brecha entre los pases desarrollados y los llamados del Tercer Mundo Latinoamrica, frica y parte de Asia se sigue ensanchando. Las manifestaciones artsticas y culturales no son ajenas a estos procesos y acontecimientos. Una muestra de ello es el postmodernismo, concepto que precisamente trata de expresar y definir lo que ha estado pasando en el mundo cultural de los ltimos decenios. En palabras del norteamericano Todd Gitlin, el postmodernismo se refiere a determinada constelacin de estilos y tonos en el trabajo cultural: el pastiche, lo vaco; un sentido de agotamiento; una mezcla de niveles, formas, estilos; un gusto por la copia y la repeticin; el ingenio que sabe disolver el compromiso en la irona; una profunda autoconciencia sobre la naturaleza formal, fabricada, de la obra; un placer en el manejo de las superfi- cies; un rechazo de la historia1 . Y para ilustrar estas ideas, Gitlin menciona una serie de expresiones culturales que abarca desde el edificio de la compaa AT&T de Philip Johnson en Nueva York, hasta los textos filosficos de Jacques Derrida y Michel Foucault, pasando por las serigrafas de Rauschenberg, las fachadas de cristal del arquitecto Robert Venturi, las coreografas de Twyla Tharp, las novelas de William Burroughs, etc. Para Gitlin, el postmodernismo no consituye nicamente un estilo, sino ms bien una orientacin general. Utilizando el trmino de estructura de sentimiento, acuado por el desapare- cido crtico ingls Raymond Williams, Gitlin indica que se trata de una forma INTRODUCCIN
  • VI INTRODUCCIN de aprehender y experimentar el mundo y nuestra ubicacin, o desubicacin en el2 . Como seala Jean Franois Lyotard citado por el historiador de arte Al- fonso de Vicente, la postmodernidad consistira en una condicin, ms que una forma de ser, se tratara de un estado caracterizado por el fin o la inoperan- cia de las ideologas modernas3 . Pero enfoquemos ahora nuestra atencin en Amrica Latina. En el sub- continente existe una gran variedad de situaciones junto con numerosos aspec- tos comunes entre los distintos pases. Adems, no hay que olvidar que Amrica Latina se halla tambin inserta en el contexto histrico antes mencionado. Las dificultades socioeconmicas se mantienen, y en muchos aspectos han aumentado, y en el mbito cultural se comparte la compleja condicin postmo- derna de los ltimos aos. Esto puede confirmarse al observar la rica produccin artstica de los aos ochenta y noventa, y al estudiar el pensamiento crtico ms reciente. En este sentido, el crtico cubano Gerardo Mosquera ha sealado que la postmodernidad es, entre otras cosas, un alivio. Y todo alivio abre posibilida- des ms all. El problema radica en cmo se articulan los cambios postmodernos hacia la economa global, la ruptura de las totalizaciones, el descentramiento, el everything goes, la realidad virtual, la jouissance, el inters en la alteridad y el multiculturalismo con los graves problemas econmicos, sociales y ecolgicos que afronta el mundo y en especial con una pobreza creciente que sigue siendo la misma en este new world por lo menos hasta ahora no he odo hablar de una pobreza postmoderna y constituye el mayor escndalo de la moderni- dad. El problema resulta especialmente crtico en Amrica Latina y, en general, en las periferias.... Y ms adelante aade Amrica Latina podra construir el paradigma del ciberdespelote global, debido precisamente a encontrarse en una situacin intermedia, de confluencia, que hace visible los fraccionamientos. Un mbito de multiplicidad, hibridacin y contrastes determinado por desenvolvi- mientos histricos particulares. Es el Continente del Semi, como lo llam Nstor Garca Canclini: semimoderno, semioccidental, donde interactan un orden dominante semioligrquico, una economa capitalista semindustrializada y mo- vimientos sociales semitransformadores; un mbito donde la modernidad puede ocurrir despus de la postmodernidad. El carcter fragmentario de aqulla y el peso que lo no moderno ostenta an en nuestras sociedades permiten simbolizar esta figura de un postmodernismo premoderno, resultado de la diversidad de estructuras interactuantes en la economa, la sociedad y la cultura4 .
  • ARTE DE AMRICA LATINA 1981-2000 Dos dcadas de paradojas y convivencia, creatividad y desdn hacia lo nuevo...un mundo donde todo parece tener cabida... Panorama UNA MIRADA AL ARTE EN EL MUNDO Y EN AMRICA LATINA DURANTE LOS DOS ltimos decenios del siglo XX revela una impresionante diversidad comparada con las ocho dcadas anteriores. Hay pintura y escultura figurativas con deno- minaciones como neoexpresionismo, transvanguardia, bad painting, neo-geo, neo-conceptualismo, apropiacionismo; o teniendo en cuenta los procedimientos, muchsimas instalaciones, cantidades de fotografas y numerosos videos. Es de- cir, hay pluralismo, coexistencia de tendencias y actitudes perfectamente contra- puestas. Esta pasmosa variedad se palpa mejor cuando se ven colectivas de gran envergadura como la Documenta de Kassel, la Bienal de Venecia y la Bienal de So Paulo. Al trmino de un recorrido de horas por esas exposiciones queda siempre la sensacin de haber visto un caleidoscopio de obras importantes, entreveradas con otras no tan buenas y muchas realmente mediocres; de traba- jos novedosos y originales acompaados de cientos que slo son derivativos; de realizaciones evidentemente artsticas mezcladas con verdaderos objetos de ansiedad, para utilizar la afortunada expresin de Harold Rosenberg. Se podra decir que actualmente se experimenta el declive de lo nuevo, de acuerdo con el crtico Irwing Howe, o la prdida de entusiasmo por el valor de lo nuevo, segn el crtico Simn Marchn Fiz, o de manera ms dramtica , una falta de objetivos y de ideales estables junto a la ms grosera comercializacin, como seala Suzi Gablik en su libro Ha muerto el arte moderno?. Alfonso de Vicente sos- tiene que en la postmodernidad la mxima por excelencia es todo vale; es de- cir que en estos tiempos se ha optado por aceptar o rechazar simultneamente lo moderno y premoderno, la tradicin eclctica y la vanguardia. Sin embargo, en medio de este torbellino en el cual el arte actual carece de modelos convincentes y por eso est lleno de incertidumbres an se encuentran muchas obras fran- camente estimulantes y una buena cantidad de artistas creativos, entre los que sobresalen muchos latinoamericanos.
  • 2 PANORAMA En la actualidad, se pueden considerar importantes los trabajos de ar- tistas vivos de Europa y Estados Unidos que realizan obras tridimensionales o en el espacio, como los de Magdalena Abakanowicz, Anthony Caro, Eduar- do Chillida, Richard Serra, Takis Vassilakis, Christo Javachef, Martin Puryear y Rachel Whiteread. No se quedan atrs obras sobresalientes de latinoameri- canos, como las del cubano Juan Francisco Elso, el brasileo de origen pola- co Franz Krajcberg, el venezolano Milton Becerra, el argentino Hernn Domp y el colombiano Ronny Vayda. Elso expresa su honda reflexin sobre los temas de la muerte, la creacin del mundo y el corazn de Amrica, en sus piezas sobre La transparencia de Dios realizadas con ramas, papel amate, yute, hierro, arena volcnica, etc. Krajcberg recuerda al mundo que el Brasil est en llamas a travs de sus tremendas acusaciones sobre la depredacin de la naturaleza, en las que exhibe rboles cortados y quemados (segn datos re- cientes la mitad de la selva tropical ya ha sido destruida). Becerra, en sus ins- talaciones, donde no faltan las piedras, muchas veces colgantes, se inspira generalmente en lo csmico o en ciertos rituales indgenas. Domp presenta objetos arqueolgicos plagados de sentimientos actuales, que segn Fermn Fvre constituyen sentimientos de diseminacin, de descentramiento, de dis- gregacin, de precariedad y cambio, de desencanto ideolgico y falta de fe en respuestas totalizadoras5 . Finalmente, Vayda, a travs de sus piezas pblicas FRANS KRAJCBERG (BRASIL) SEM TITULO (SOMBRA PROJETADA) (SIN TTULO, SOMBRA PROYECTA- DA), 1997 MADERA Y PIGMENTOS NATURALES 222 X 90 X 45 CM COLECCIN DEL ARTISTA FOTO DE ARCHIVO DEL CENTRO CULTU- RAL DEL BID; WASHINGTON, D.C., EUA
  • PANORAMA 3 de gran formato, siempre controladas por la geometra que por fortuna se encuentran en muchos sitios de Medelln, expresa hermosas declaraciones de orden y medida. Todos estos artistas, junto con unos cuantos ms, corrobo- ran el eclecticismo de hoy. Sealar caractersticas comunes en este conjunto tan variado no es fcil; sin embargo, tampoco es imposible descubrir en ellos afinidades que tienen que ver con el inters por nuevos materiales, por nuevas ideas respecto de lo que puede entenderse como arte, por nuevas y angustio- sas expresiones del hombre de fines del siglo XX o por un afn vehemente de domear el caos. Otros rasgos de las obras de artistas contemporneos son el desprecio por los acabados pulidos, el prurito por lo carente de belleza, la se- cularizacin y las preocupaciones por lo histrico, lo poltico, lo primitivo, lo ecolgico y por todo lo relacionado con la extincin y la muerte. Como en Europa y Estados Unidos, el arte de Amrica Latina demues- tra una gran variedad de manifestaciones y no puede dudarse que muchas propuestas experimentales ms all de la pintura y escultura son mucho ms importantes que las que se ven en las artes plsticas tradicionales. Entre los varios ejemplos que pueden citarse cabe mencionar dos: Masso/Misses o Cmo construir catedrales del brasileo Cildo Meireles. Esta es una obra especta- cular hecha con 600.000 monedas dispuestas en el piso, 2000 huesos de buey RONNY VAYDA (COLOMBIA) TORNAMESA, 1997 ACERO SOL- DADO Y OXIDADO, Y LADRILLO 10 X 10 X 5 M COLECCIN I.D.E.A. (INSTITUTO PARA EL DESARROLLO DE ANTIOQUIA), MEDELLN, COLOMBIA FOTO DE CARLOS TOBN, CORTE- SA DEL ARTISTA
  • 4 LA ESCULTURA colocados en el cielo raso, y entre stos y las monedas, una frgil y casi imper- ceptible columna de 800 hostias de comunin. Esta instalacin, presentada en varias exposiciones, se mostr por primera vez en el Brasil en la exhibicin Misiones300 aos que se prepar para recordar las misiones de los jesuitas en el sur del pas. Las misiones se basaron en la dominacin de la poblacin indgena y en el inicio de la ganadera, y terminaron por expulsar de la regin a los indios, o finalmente por exterminarlos. El otro ejemplo es Nika uikana, una instalacin muy potica de Roberto Evangelista y Regina Vater, ambos brasileos. Este es un trabajo compuesto por 300 totumas distribuidas en cr- culo y un sinnmero de plumas de pjaros que ascienden desde las totumas hasta una ventana. Esta produccin fue dedicada a Chico Mendes, el lder cauchero que fue asesinado por orden de un terrateniente en 1988. Nika uikana significa unin del pueblo en tucano, una de las lenguas indgenas de la Amazona. En Colombia tambin hay ejemplos dignos de mencin. Aun- que este pas cuenta con excelentes escultores, especialmente en el campo de la abstraccin, entre las obras ms sobresalientes de los ltimos aos se pueden sealar dos de las propuestas de Doris Salcedo: las instalaciones Imgenes de duelo (1990) y Desafiante (1992), esta ltima preparada para la exposicin colec- tiva internacional Ante Amrica realizada en Bogot. En ambos trabajos la artista utiliz objetos listos, preparados o intervenidos, para aludir a la violen- cia y a la muerte. En el primero, Salcedo distribuy paquetes de camisas blan- cas enyesadas y atravesadas con varillas metlicas y marcos de camas de metal recubiertos de fibra animal y pequeos envoltorios con huesos. En Desafiante (tambin llamada Atrabiliarios), amonton cajas vacas hechas con fibra ani- mal, e instal en nichos, especialmente abiertos en la pared, zapatos femeninos que resultaban apenas perceptibles ya que cada hornacina estaba recubierta de la misma fibra animal. En esta obra, los zapatos provenan de casas de familia- res de mujeres desaparecidas por diferentes razones incluidas las polticas, constituyendo, pues, recuerdos dolorosos para sus familias. Para citar otro ejemplo de Colombia, la instalacin Cementerio jardn vertical (1992) de Mara Fernanda Cardoso, incluida en la muestra Places de Museo de Arte Moder- no de Nueva York (1999), es una representacin de la naturaleza en plstico: un jardn vertical, sembrado con productos industriales; un jardn que nunca se marchita, con racimos de flores que salen de una pared trabajada con dibu- jos de arcos realizados con grafito (en alusin a muchos cementerios de Latinoamrica y el sur de Europa, cuyas lpidas con frecuencia tienen nichos para vasos en los que se colocan flores artificiales). La escultura En el siglo XX se han seguido haciendo esculturas con materiales tradicionales y con los procedimientos milenarios del esculpido y del modelado para bron- ce. Sin embargo, los dos tipos de trabajos tridimensionales ms caractersticos
  • LA ESCULTURA 5 de la centuria han sido las construcciones que tienen sus orgenes en los prime- ros ensamblajes hechos por Picasso a partir de la Guitarra de lminas metlicas (1912), y los ready mades inaugurados por la rueda de bicicleta sobre la bu- taca de cocina de Duchamp (1913). El desarrollo de estas dos clases de obras en tres dimensiones, muchas veces combinadas con construcciones realizadas en base a materiales y objetos listos, ha dejado importantes ejemplos en los aos ochenta y noventa. En los ltimos aos, sin embargo, el predominio ha sido de las instalaciones en ocasiones con orgenes en producciones tridimensionales o, incluso, bidimensionales, cuyos antecedentes hay que ras- trearlos en los environments aparecidos a fines de los cincuenta aunque tambin se pueden mencionar trabajos precursores como la Merzbau de Schwitters en la dcada de los veinte. Si muchas instalaciones de cualquier par- te del mundo son francamente inanes, es innegable el valor de las mencionadas aqu, y de otras como Proyecto prgamo o Una esttica para la resistencia (1992) del chileno, radicado en Nueva York, Alfredo Jaar. La obra estuvo en las escalina- tas y en el muro vecino del altar de Zeus de Prgamo en Berln. En ella se po- dan apreciar los nombres de las ciudades alemanas donde se producan, en ese momento, atentados contra refugiados y extranjeros, as como fotografas de algunas figuras derrotadas del clebre friso del perodo helenstico, combinadas con personajes de cabeza rapada y las siniestras letras SS. Tambin cabe desta- car la participacin del cubano Ricardo Rodrguez Brey en la Documenta de Kassel (1992). En un espacio de carcter escenogrfico, Rodrguez Brey pre- sent trazos emplumados y pedazos de vidrios rotos, como si unas aves de ra- pia hubieran acabado con todas las especies vivas, incluyendo el hombre. Finalmente, cabe mencionar la instalacin Imagen y semejanza (1999) del venezo- MARA FERNANDA CARDOSO (COLOMBIA) SIN TTULO, 1990 RA- NAS DISECADAS Y METAL 152,4 X 152,4 X 10 CM FOTO CORTESA DE LA GALERA EL MUSEO, SANTAF DE BOGOT, COLOMBIA
  • 6 LA PINTURA lano Francisco Bugallo. En ella recrea El naufragio de la Medusa de Gricault (en lienzo y sobre maderos), y Cristo muerto en el Sepulcro de Holbein. La instalacin de Bugallo constituye una metfora del mundo actual que naufraga, y de la humanidad desorientada y sin esperanzas que busca con desesperacin tablas de salvacin. Estos seran algunos ejemplos sobresalientes de aos recientes, y tienen el enorme mrito de haber sido concebidos con una clara preocupacin moral. Frente a la mediocridad y al vaco de muchas obras de hoy, se trata de producciones con un importante objetivo social. Esta bsqueda de contenidos especficos hay que estimularla para que las artes plsticas no pierdan su derro- tero y sobre todo no olviden o confundan sus intenciones firmes de renovacin. La pintura Si se trata de precisar el desarrollo del arte de Amrica Latina durante los aos ochenta y noventa, puede decirse que en el primero de estos dos decenios se vi- vi con intensidad el regreso de la pintura, especialmente la figurativa, luego de un cierto predominio del arte experimental o conceptual de los setenta. En los noventa, dentro de un panorama muy heterclito, se ha vuelto a diversas ma- nifestaciones artsticas no convencionales, entre las que sobresalen las instala- FRANCISCO BUGALLO (VENE- ZUELA) PIEDAD DE VILLENEUVE- LES-AVIGNON, 1991 LEO SOBRE TELA 162 X 218 CM COLECCIN DE LA GALERA NACIONAL DE AR- TES, CARACAS, VENEZUELA FOTO CORTESA DEL MUSEO DE BELLAS AR- TES DE CARACAS, VENEZUELA
  • LA PINTURA 7 ciones y las video-instalaciones. Sin embargo no faltan otras propuestas como los performances y el land art. En muchos de estos trabajos se detecta un inte- rs por la reflexin sobre la historia social, la cultura en cuanto memoria y el yo ntimo del artista. La pintura tuvo como punto de partida al arte europeo de fines de los se- tenta y comienzos de los ochenta, que se caracteriz por el renacer de los cuadros de caballete, muchas veces de gran formato y de cuo expresionista. Este neoexpresionismo tuvo su primera aparicin internacional en la exposicin Zeitgeist realizada en Berln en 1982, que cont, adems, con una participacin numerosa y de varios pases, incluyendo a los Estados Unidos. La muestra dej en claro que, con pocas excepciones, se haba vuelto a un arte figurativo emocio- nal, ms apasionado y brutal, con entronques en el expresionismo de principios del siglo XX, y vinculados a la nueva objetividad, la nueva figuracin y las obras de artistas interesados por manifestaciones no cultas o francamente crudas. Entre los numerosos artistas latinoamericanos que se conectaron con el neoexpresionismo se pueden mencionar los nombres de: Arturo Marty y Germn Venegas de Mxico; Luis Cruz Azaceta de Cuba radicado en Estados Unidos; Arnaldo Roche Rabell de Puerto Rico; Lorenzo Jaramillo de Colom- bia; Octavio Russo de Venezuela; Sirn Franco, Alex Vallauri y Luis Zerbini del Brasil; Armando Rearte, Ana Eckell y Guillermo Kuitca de Argentina; Jorge Tacla de Chile y Marcelo Aguirre de Ecuador, entre otros. ARNALDO ROCHE RABELL (PUERTO RICO) TELL ME IF WE ARE NOT FEEDING A DEAD HORSE (DIME SI NO ESTAMOS ALIMENTAN- DO UN CABALLO MUERTO), 1995 LEO SOBRE TELA 91,5 X 121,9 CM FOTO CORTESA DE GALERA BOTELLO, SAN JUAN, PUERTO RICO
  • 8 ALTERNATIVAS MENOS CONVENCIONALES Alternativas menos convencionales Las influencias en el arte de los noventa han sido mltiples, comenzando por el trabajo abierto de Joseph Beuys (muerto en 1986). Segn Suzi Gablik, la en- seanza siempre fue una de las principales caractersticas de su vida creativa. Pero lo que ms le interesa es la capacidad de transformacin radical que tienen los esquemas de pensamiento, la materia y las substancias, los estados de ni- mo y la realidad poltica y social6 . Entre los artistas influyentes que deben recordarse por la utilizacin de los ms variados e inusitados materiales, la carga simblica de sus propuestas, el afn de hacer declaraciones francas de gnero, raza e identidad, as como la ruptura definitiva de los lmites entre las artes tradicionales y las instalaciones, se puede mencionar a Louise Bourgeois, Robert Rauschenberg (quien en 1985 expuso en Mxico, Chile y Venezuela luego de intercambiar experiencias con artistas y artesanos de varios lugares de esos pases), Joseph Kosuth, Eva Hesse, Rebeca Horn, Christian Boltanski, Tony Cragg, Katharina Fritsch, Jeff Koons y Bill Viola. Entre los latinoamericanos destacan Luis Camnitzer, con un importante trabajo conceptual que se remonta a los aos setenta; Hlio Oiticica, ms reconocido luego de su muerte ocurrida en 1980; Cildo Meireles, SIRON FRANCO (BRASIL) OBJETO MGICO XXI, 1994 LEO SOBRE TELA 190 X 180 CM FOTO DE GUILLERMO SERRANO, CORTESA DE ELITE FINE ART, MIAMI, FLORIDA, EUA
  • ALTERNATIVAS MENOS CONVENCIONALES 9 con gran prestigio mundial desde inicios de los aos setenta; y Alfredo Jaar, de gran reconocimiento por sus instalaciones con fotografas, espejos y cajas de luz. A ellos habra que agregar a los del Grupo de los 13, patrocinado por el Centro de Arte y Comunicacin CAYC de Buenos Aires, y promocionado por Jorge Glusberg en diversas exposiciones y publicaciones. Tambin habra que incluir algunos cubanos, sobre todo a partir de la muestra Volumen I (1981), en la que participaron, entre otros, Jos Bedia, Flavio Garcianda y Rubn Torres Llorca. Entre los muchos artistas no convencionales de los ltimos aos puede citarse a Miguel Caldern, de Mxico, quien hace pelculas, videos, fotogra- fas e instalaciones que insisten en un kitsch muy estridente (adems de parti- cipar en grupos musicales); Flix Gonzlez-Torres, de Cuba-Estados Unidos, muerto en 1996, cuya obra abarc desde pilas de papeles con textos impresos y montones de dulces para llevar, hasta vallas con fotografas del artista para ser instaladas en la ciudad; Priscilla Monge, de Costa Rica, en cuyos objetos, instalaciones y videos confronta lo femenino y lo masculino; Jos Alejandro Restrepo, de Colombia, con una amplia trayectoria de video-instalaciones en las que aborda diversos temas antropolgicos, histricos y sociales; Javier Tllez, de Venezuela, quien hace instalaciones como La extraccin de la piedra de la locura (1996), donde recre un hospital en decadencia en el que existe un ta- ller de arte psicopatolgico dedicado al estmulo de la creatividad de los pa- cientes; Ernesto Neto, del Brasil, cuya produccin con medias de nylon, bolitas de plomo, clavos, comino y curry es indicativa de la enorme diversidad de materiales que emplean los artistas de su pas, buscando siempre nuevas vi- vencias que vayan ms all de lo visual; Jorge Macchi, de Argentina, con ob- jetos (a veces con materiales pobres) e instalaciones en los que, segn sus propias declaraciones, se interesa por mostrar la convivencia entre lo sagra- do e inalcanzable y lo cotidiano, lo efmero, lo desvalorizado7 ; Ricardo Wiesse, de Per, quien, acompaado de fotgrafos y videstas, pint literal- mente sobre los Andes diez enormes cantutas (flores nativas de su pas) en homenaje a los estudiantes y profesores que desaparecieron de los predios de PRISCILLA MONGE (COSTA RICA) LECCIN DE MAQUILLAJE, 1998 (SE- CUENCIA) BETACAM, 3:45 MINU- TOS DE DURACIN IMAGEN DIGITAL, CORTESA DE LA ARTISTA
  • 10 LA FOTOGRAFA una universidad y que slo fueron encontrados enterrados dos aos despus. La lista de estos artistas con propuestas experimentales podra continuar interminablemente. La fotografa La fotografa constituye uno de los campos ms frtiles de las artes visuales de Amrica Latina en la actualidad. De los muchos nombres que se pueden recor- dar y a manera de panormica amplia, se debe mencionar al brasileo Sebastio Salgado (1944), a la mexicana Flor Garduo (1957), al guatemalteco Luis Gonzlez Palma (1957), a la cubana Marta Mara Prez (1959) y al brasi- leo Vic Muniz (1961). Salgado representa la tradicin del reportaje fotogrfi- co. Entre 1973 y 1994 trabaja en Magnum Photos y Gamma Agency. Ha sido el fotgrafo del hombre trabajador, de las masas que laboran en condiciones infrahumanas, de los miles de refugiados que han huido de sus lugares nativos por razones ideolgicas, religiosas, raciales, o por desastres naturales. Sus im- genes impactan por los temas y simultneamente por su desconcertante belle- za. Salgado es un gran artista que hace fotografas impecables, de grano fino, RICARDO WIESSE (PER) LNEAS SUCESIVAS,1995 INSTALACIN EN LAS RUINAS DE CAJAMARQUILLA, LIMA. DIECIOCHO MDULOS DE TRUPN, ARENA Y PIGMENTOS MEDIDAS VARIABLES FOTO DE EDUARDO GONZALES, CORTESA DEL ARTISTA
  • LA FOTOGRAFA 11 cuidando las composiciones, manejando la luz y la sombra como el mejor de los pintores, pensando siempre en destacar la dignidad del hombre. Para el bra- sileo, la historia es una espiral sin fin de opresiones, humillaciones, devastaciones. Pero tambin de la infinita capacidad humana para sobrevivir a todas las pestes, a todos los males, incluso al ms cruel: la ambicin8 . Flor Garduo practica una fotografa especialmente relacionada con la antropologa cultural. Ha publicado varios libros, siendo el ms famoso Testigos del tiempo, que trabaj en Mxico, Guatemala, Ecuador y Per, y en el que muestra, con una luz muy controlada, a la poblacin indgena en su vida habitual o rodeada de paisaje. En fotografas como Reina (1989) y Mujer que suea (1991) no slo exal- ta la condicin de los personajes de memoria ancestral, sino que normalmente nos instala en un mundo que, sin duda, nos resulta distante y misterioso: la reina posa hiertica coronada con un nopal y la mujer que suea, vista to- talmente desde arriba, duerme acompaada de dos iguanas. Gonzlez Palma se comporta fundamentalmente como un artista que desea expresar, a travs de una iconografa simblica, problemas de orden social y existencial. El fotgra- fo prepara a sus modelos mestizos, los viste, los arregla teatralmente y luego con la toma obtenida utiliza la tcnica del virado en sepia, emplea cera para crear texturas, rasga los papeles, los pega con cintas, superpone las imgenes y, en ocasiones, arma verdaderos polpticos. Logra as unas fotografas muy ela- boradas, vistosas, nostlgicas y con referencias religiosas al cristianismo o a mitologas universales. Marta Mara Prez trabaja con su propio cuerpo, en el FLOR GARDUO (MXICO) MU- JER QUE SUEA, 1990 FOTOGRA- FA REPRODUCIDA CON PERMISO DE LA ARTISTA 40,2 X 50,8 CM FOTO CORTESA DE SICARDI GA- LLERY, LATIN AMERICAN CONTEM- PORARY ART, HOUSTON, TEXAS, EUA ( FLOR GARDUO)
  • 12 PERMANENCIA DE LOS OFICIOS TRADICIONALES que realiza una verdadera puesta en escena para evocar vivencias personales especialmente referidas a la maternidad y conectadas con creencias populares. Segn Gerardo Mosquera, es el caso nico de un feminismo con eje en cosmovisiones afroamericanas. Constituye adems un ejemplo de la interiorizacin de estas visiones en el nuevo arte cubano9 . Finalmente, Vic Muniz, como artista conceptual polifactico, cuestiona la idea de la percepcin y destaca la inestabilidad de la realidad. Trabaja con hilos de alambre o de lana para disear objetos que luego fija en fotografa, y con materiales como tierra, azcar o chocolate derretido para representar, a su manera, imgenes tomadas de reproducciones de la historia del arte o de fotografas comunes conseguidas en diferentes lugares. Permanencia de oficios tradicionales Habra que advertir que junto a estos creadores bastante jvenes (el menor es el mexicano nacido en 1971, y el mayor el peruano de 1954), hay muchos pin- tores, escultores, dibujantes y grabadores que, aunque tambin jvenes, se mantienen fieles a los oficios tradicionales. Este es el caso del ecuatoriano Jor- LUIS GONZLEZ PALMA (GUA- TEMALA) AMRICA, 1998 FOTO- GRAFA PINTADA A MANO, HOJA Y CORONA DE PLATA 101,6 X 99 CM FOTO CORTESA DE SICARDI GALLERY, LATIN AMERICAN CON- TEMPORARY ART, HOUSTON, TEXAS, EUA
  • EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS 13 ge Velarde (1969), quien hace muy buenos autorretratos al leo sobre madera; del venezolano Luis Lizardo (1956), pintor y dibujante abstracto aunque con reminiscencias naturalistas; del argentino Eduardo lvarez (1966), pintor de imgenes aparentemente hiperrealistas aunque con extraos desvaimientos; del colombiano Jos Antonio Surez (1955), dibujante en todos los medios co- nocidos y grabador que trata infinidad de motivos, desde los ms sencillos y prosaicos hasta aquellos tomados de la historia del arte; del brasileo Osmar Dalio (1959), escultor que construye sus piezas dentro de la tradicin de sus compatriotas Weissman y De Castro; del mexicano Julio Galn (1958), pintor que practica una iconografa en la que su vida personal se entrevera con un fino surrealismo pleno de irona. En los dos ltimos decenios tambin han de- sarrollado sus obras grandes artistas como Armando Morales de Nicaragua, Nelson Ramos del Uruguay, Antonio Segu de Argentina, Santiago Crdenas de Colombia, Francisco Toledo de Mxico, cuya actividad contribuye a enalte- cer el arte latinoamericano. En la actualidad existe un riqusimo conjunto de artistas que hace impo- sible una definicin de lo que debe entenderse por arte y, sobre todo, de lo que puede llamarse arte latinoamericano. La nica realidad es una copiosa cosecha de trabajos (plsticos, visuales, conceptuales, etc.) hechos en Amrica Latina por creadores de ms de veinte pases. Sin embargo, pese a todas las facilidades de comunicacin, an permanecen distantes unos de otros y ms pendientes de lo que sucede en Estados Unidos y Europa que de lo que ocurre en el resto de Amrica Latina. Al concluir el siglo XX sigue siendo cierto que Amrica Lati- na no constituye un bloque homogneo; que son muchas sus diferencias hist- ricas, tnicas, polticas, sociales y culturales, aunque sin olvidar que tambin existen importantes convergencias. Exposiciones: conflictos y propuestas En los dos ltimos decenios se han organizado numerosas exposiciones de arte latinoamericano, tanto en Europa y Estados Unidos como en el mismo subcon- tinente. Estas han sido muestras colectivas de carcter histrico, concentradas en un perodo determinado, o en un grupo de artistas seleccionados por tener determinadas afinidades, adems de exhibiciones individuales de carcter re- trospectivo o de un conjunto especfico de trabajos. Nunca falta la presencia de al menos un artista de Amrica Latina, incluso de las ltimas generaciones, en muestras internacionales de importancia, aunque en estos casos hay ms escasez que abundancia. Es un hecho evidente que el arte latinoamericano goza en la actualidad de prestigio mundial y que a veces se puede pensar que se est vivien- do un boom parecido al que existi en la literatura en decenios anteriores. La razn para que esto ocurra es obvia: hay muy buenos artistas, tanto en el cam- po convencional como no convencional, y hay un grupo significativo de crticos y curadores que los estn divulgando con inteligencia y empeo.
  • 14 EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS La mayor crtica que recibi la exposicin Art of the Fantastic. Latin America, 1920-198710 realizada en el Museo de Arte de Indianpolis en 1987, fue precisamente la calificacin restringida a lo fantstico, como si las muy ricas manifestaciones del arte subcontinental pudieran expresarse con un con- cepto tan limitado. Aunque la lista de los artistas escogidos (varios nacidos a fi- nes del siglo XIX) era importante, resultaba evidente que ni siquiera algunos de los seleccionados podan incluirse bajo este concepto procedente de la litera- tura, o ms precisamente, de cierta literatura latinoamericana como la de Garca Mrquez. Se puede considerar a Torres Garca, Armando Revern, Fernando Botero, Beatriz Gonzlez, Roco Maldonado, Germn Venegas, como fantsticos? Qu hacer porque la exhibicin tambin se llamaba Am- rica Latina, 1920-1987 con tantos artistas figurativos realistas, con tantos abstractos geomtricos, con tantos conceptuales, con tantos y tantos que no tie- nen ninguna proclividad surrealista, misteriosa u onrica? La reaccin a esta vi- sin tan estrecha no se hizo esperar. Mari Carmen Ramrez, curadora de arte latinoamericano del Museo Blanton de la Universidad de Texas en Austin, afir- m que en Europa, y sobre todo en los Estados Unidos, existe un gran desco- nocimiento sobre el arte latinoamericano, adems de prejuicios colonialistas que se remontan al siglo XIX. Por ello, el arte latinoamericano no es conside- rado en el mundo acadmico y sus realizaciones siguen siendo subvaloradas. En este sentido, pues, resulta difcil que los proyectos curatoriales de los mu- seos norteamericanos sobre el arte subcontinental tengan xito11 . En torno a la conmemoracin del quinto centenario del descubrimien- JORGE VELARDE (ECUADOR) FOSA COMN, 1999 LEO SOBRE TELA 170 X 320 CM COLEC- CIN PRIVADA, GUAYAQUIL, ECUA- DOR FOTO CORTESA DEL ARTISTA
  • EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS 15 to de Amrica se prepararon algunas exposiciones en las que se encontraron muchos artistas que pertenecen al perodo histrico aqu estudiado. El siguien- te es un listado muy seleccionado que slo incluye algunas muestras de 1990 a 1993, y a artistas nacidos despus de 1945: Figuracin Fabulacin. 75 aos de pintura en Amrica Latina, curada por el crtico venezolano Roberto Guevara, en el Museo de Bellas Artes de Caracas (1990). En ella participaron: Antonio Barrera, de Colombia (1948- 1990), Alvaro Barrios, de Colombia (1945), Jos Bedia, de Cuba (1959), Sirn Franco, de Brasil (1947), Julio Galn, de Mxico (1958), Guillermo Kuitca, de Argentina (1961), Ana Mendieta, de Cuba (1949-1985), PjaroJuan Vicente Hernndez, de Venezuela (1952), Pancho Quilici, de Venezuela (1954), Arnaldo Roche, de Puerto Rico (1955), Tunga-Antonio Jos de Mello Mourao, de Brasil (1952) y Carlos Zerpa, de Venezuela (1950). Transcontinental. Nine Latin American Artists, con curadura del cr- tico ingls Guy Brett, en colaboracin con Ikon Gallery de Birmingham y Cornerhouse de Manchester (1990). Se presentaron: Waltercio Caldas, de Bra- sil (1946), Juan Dvila, de Chile (1946), Roberto Evangelista, de Brasil (1946), Jac Leirner, de Brasil (1961), Cildo Meireles de Brasil (1948) y Tunga. Ante Amrica, curada por Gerardo Mosquera, Carolina Ponce de Len y Rachel Weiss, en la Biblioteca Luis ngel Arango de Bogot (1992). Se GUILLERMO KUITCA (ARGENTI- NA) ICELAND (ISLANDIA), 1988 LEO SOBRE TELA 140 X 160 CM FOTO DE FABIN ALZATE, CORTESA DE LA GALERA EL MUSEO, SANTAF DE BOGOT, COLOMBIA
  • 16 EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS cont con la presencia de: Mara Teresa Alves, de Brasil (1961), Carlos Capeln, de Uruguay (1948), Mara Fernanda Cardoso, de Colombia (1963), Arturo Ducls, de Chile (1959), Juan Francisco Elso, de Cuba (1956-1988), Jos Antonio Hernndez-Dez, de Venezuela (1964), Alfredo Jaar, de Chile (1956), Carlos Rodrguez Crdenas, de Cuba (1962), Doris Salcedo, de Co- lombia (1958) y Jos Antonio Surez de Colombia (1955). Latin American Artists of the Twentieth Century, con curadura del crtico norteamericano Waldo Rasmussen, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (1993). Participaron Frida Baranek, de Brasil (1961), Jacques Be- del, de Argentina (1947), Leda Catunda, de Brasil (1961), Roco Maldonado, de Mxico (1951), Cildo Meireles, Ana Mendieta, Jos Resende, de Brasil (1945), Arnaldo Roche, Tunga y Carlos Zerpa. Finalmente, Cartografas, con curadura del crtico brasileo Ivo Mesquita, en la Galera de arte de Winnipeg, Canad (1993): Jos Bedia, Germn Botero, de Colombia (1946), Marta Mara Prez, de Cuba (1959), Mario Cravo Neto, de Brasil (1947), Iole de Freitas, de Brasil (1945), Jos Leonilson, de Brasil (1957-1993), Alfredo Wenemoser, de Venezuela (1954) y Nahum Zenil, de Mxico (1947). Los ms de ochenta nombres (entre los lmites establecidos: artistas na- cidos despus de 1945) que aparecen en estas cinco exposiciones confirman la riqueza del arte latinoamericano, en el que hay como ya se ha visto artistas de las ms variadas tendencias. Algunos tienen trayectorias importantes y al- canzan una presencia internacional, mientras otros son ms locales, es decir, slo son conocidos en sus propios pases. Varios tienen un estilo muy personal, algunos luchan por lograr una expresin propia y otros siguen la corriente sin CARLOS CAPELN (URUGUAY) SIN TTULO, 1994-95 TINTA INDIA SOBRE PAPEL CORTEZA 120 X 240 CM FOTO DE FABIN ALZATE, CORTESA DE LA GALERA EL MU- SEO, SANTAF DE BOGOT, CO- LOMBIA
  • EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS 17 mayor originalidad. Como en muchas partes del mundo, hay, pues, de todo: artistas excelentes, otros aceptables y otros ms que definitivamente no son buenos. Las muestras citadas fueron preparadas por crticos y curadores reco- nocidos y presentadas en instituciones importantes, y tanto Ante Amrica como Cartografas viajaron internacionalmente. La exposicin ms fcil de comentar es la primera de las mencionadas: Figuracin Fabulacin. 75 aos de pintura en Amrica Latina. Su ttulo es explcito en la medida en que menciona el oficio la pintura y la presencia de un arte representativo volcado a lo maravilloso y extraordinario. De acuerdo con su curador, Roberto Guevara, el soporte conceptual de la exhibicin es la figuracin fabulatoria, cuya doble constitucin permite abordar con exacti- tud el discurso expresivo, y al mismo tiempo dejarlo con la suficiente libertad para que sea primordialmente la imaginacin de los artistas la que conduzca la narracin espontnea y abierta. Sin seguir una secuencia histrica, las pinturas se ordenan en grupos temticos (unidades de motivos recurrentes y proposicio- nes afines): Entre el humor, la violencia y la historia; Paisajes para un nuevo mundo; Reinos naturales, reinos fabulatorios y la rebelin de las profundida- des; El escenario de lo visible, el escenario de lo posible y El nuevo humanismo.12 Es evidente que la exposicin insiste en el arte figurativo de lo fantstico. Sin embargo, est deliberadamente restringida a este aspecto del arte latinoamerica- no, que sin duda alguna cuenta con muchos artistas importantes, incluso en los ltimos aos: los extensos paisajes poblados de una arquitectura cargada de re- cuerdos histricos de Pancho Quilici; los escenarios observados de cerca con ALFREDO WENEMOSER (VENE- ZUELA) SIN TTULO, 1976 HELIO- GRAFA SOBRE PAPEL, SERIGRAFA SOBRE CEMENTO Y FOTOS EN BLAN- CO Y NEGRO 30 X 135 X 90 CM COLECCIN DE LA GALERA DE ARTE NACIONAL, CARACAS, VENE- ZUELA FOTO DE MIGUEL NGEL CLEMENTE, OBTENIDA POR CORTE- SA DEL MUSEO DE BELLAS ARTES DE CARACAS, VENEZUELA
  • 18 EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS personajes que aluden a dramas particulares y sociales de Guillermo Kuitca; los seres poderosos, tan reales como quimricos, de Arnaldo Roche. Transcontinental, curada por Guy Brett13 uno de los crticos euro- peos ms familiarizados con la vanguardia del arte latinoamericano desde los aos sesenta, es una muestra restringida a ejemplos del arte de tres pases suramericanos: Argentina, Brasil y Chile. La exposicin destaca la contempo- raneidad de algunas propuestas que no deben nada a europeos o norteamerica- nos, y que presentan con gran inteligencia referencias a situaciones y problemas propios. Estas propuestas se concretan en trabajos no convenciona- les realizados con diferentes e inusitados materiales, como imanes, plumas, huesos y papas, adems de la pintura y la fotografa. Se trata de producciones muy distintas, en varios casos metafricas, dentro de un amplio espectro que va de lo abstracto y conceptual (Caldas y Grippo) a lo ms prosaico y devalua- do (Dittborn y Jac Leirner). Ante Amrica, de 1992, es una declaracin del multiculturalismo que Mosquera ve en el continente americano, incluyendo Estados Unidos. Segn el curador, la seleccin abarca la obra de artistas de mltiples raigambres cultura- les afro o nativo-americanas, o artistas del Caribe, por ejemplo para estable- cer nexos en imaginera, creencias y prcticas artsticas. Participan as artistas de comunidades de inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, al igual que de grupos etnoculturales del mismo origen all establecidos, como los chicanos. Tambin intervienen artistas aborgenes de Amrica del Norte, por correspon- der al gran tronco etnocultural indoamericano y compartir con sus hermanos del sur una historia y una situacin social semejante. El mismo criterio se ha usado para los aborgenes importados, como deca Lipschutz, al incluir crea- dores africano-norteamericanos, cuyo trabajo se vincula ms con el Caribe, WALTRCIO CALDAS (BRASIL) DISSIPATORI 1 (1987) METAL PULI- DO DIMETRO 2 M X ALTO 20 CM FOTO DEL ARCHIVO DEL CENTRO CULTURAL DEL BID, WASHINGTON, D.C., EUA
  • EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS 19 compartiendo el rico acervo de frica en Amrica14 . La muestra explora las relaciones permanentes de las obras artsticas con sus contextos culturales y so- ciales en Amrica Latina. Hay evidentes nexos con la tradicin, lo popular y lo vernculo, pero tambin expresiones particulares de los creadores con su entor- no a nivel sexual, econmico y poltico. El conjunto de Ante Amrica resulta por lo tanto complejo y heterclito. Los artistas provienen de distintas genera- ciones, concepciones del mundo, creencias religiosas y polticas, ideas y expre- siones creativas. Sin embargo, Mosquera considera que la exhibicin debe verse como un discurso de integracin [...] como una provocacin a mirar ms problematizadoramente el arte del continente y el continente desde el arte15 . La exposicin del Museo de Arte Moderno de Nueva York, que fue cu- rada por Rasmussen (con varios asesores), ha sido muy controvertida por ra- zones que van desde la cantidad de obras reunidas (400 de casi 100 artistas) hasta el montaje estrictamente cronolgico. Sin embargo, no puede negarse que Artistas Latinoamericanos del siglo XX16 present un conjunto impor- tante de realizadores de Amrica Latina que fueron seleccionados por su nivel internacional y no por su importancia local en cada pas, segn explicaciones del curador. Los 22 artistas del perodo que aqu se menciona son por lo gene- ral bastante buenos y representan las principales tendencias del arte sub- continental: hay figurativos como Galn, Roco Maldonado, Kuitca, Roche y Zerpa, y no convencionales como Bedel, Caldas, Meireles, Tunga. La nmi- na de los brasileos escogidos es la ms abundante: nueve artistas, al lado de dos argentinos, dos cubanos, dos chilenos y dos mexicanos. Aunque nadie duda de la calidad del arte de Brasil, representan los herederos de Lygia Clark y Hlio Oiticica el mejor nivel internacional del que habla Rasmussen? En qu consiste, pues, este nivel? El curador, investig suficientemente el desarro- llo artstico de pases completamente ignorados? Son preguntas que no son f- ciles de contestar. Finalmente, Cartografas es una muestra preparada por el crtico bra- sileo Ivo Mesquita para la Galera de Arte de Winnipeg. De acuerdo con el curador, sta busca presentar una seleccin de la produccin artstica contem- pornea latinoamericana y participar en el debate actual en torno de esta su- puesta categora artstica17 . Para ello asume el papel del cartgrafo (aquel que detecta accidentes en el paisaje y seala vas de acceso a travs de l) e inten- ta, en estos tiempos postmodernos, disear nuevos mapas para revelar otros mundos en el complejsimo panorama artstico de hoy. En total son catorce artistas muy diferentes que no se entiende bien por qu fueron escogidos, no porque no sean buenos, sino porque sus relaciones son inexistentes o muy di- fciles de localizar. Hay esculturas con diversos materiales, pinturas y dibujos figurativos, instalaciones relacionadas con la pintura o cercanas a la escultura y fotografa. En este sentido constituye un caso excepcional, ya que general- mente las fotografas se excluyen de las exposiciones de artes plsticas o visua- les. Sin embargo, la muestra incurre en el prejuicio postmoderno de que el arte de Amrica Latina supone el universo de lo heterogneo.
  • 20 EXPOSICIONES: CONFLICTOS Y PROPUESTAS Paralelamente con la exhibicin Ante Amrica, los curadores de sta tambin organizaron la muestra de fotografa titulada Cambio de Foco, en la que incluyeron a Consuelo Castaeda, de Cuba (1958), Mario Cravo Neto, de Brasil (1947), Rogelio Lpez-Gory, de Cuba (1953), Graciela Iturbide, de Mxico (1942), Leandro Katz, de Argentina (1938), Martn Lpez, de Repbli- ca Dominicana (1955), Nstor Milln, de Puerto Rico (1960), Miguel ngel Rojas, de Colombia (1946) y Gerardo Suter, de Argentina (1957). De acuerdo con Carolina Ponce de Len: Las diferentes aproximaciones a la relacin arte y contexto cultural presentes en Cambio de Foco ofrecen la ocasin de ver mltiples aspectos de la fotografa contempornea en Amrica Latina y el ses- go particular que toma como opcin para explorar los smbolos latentes de una realidad obliterada por concepciones superficiales18 Aunque el conjunto es de primera lnea, hay que destacar los trabajos de Mario Cravo Neto, Graciela Iturbide y Gerardo Suter. Cravo Neto (tambin incluido en Cartografas) inicialmente fue escultor, como su padre. Sus fotografas, impecables tanto en color (en exteriores de Baha) como en blanco y negro, parecen aludir a la ma- gia de la cultura negra. En medio de espacios someros y oscuros sobresalen personajes y objetos comunes en bellos contrastes de blanco y negro, pasando por una soprendente gama de grises. Graciela Iturbide fue asistente de Manuel lvarez Bravo. Sus fotografas de personajes (incluyendo celebridades) en dife- rentes escenarios del mundo (desde Nayarit y Juchitn en Mxico, a Estocolmo, Pars o cualquier otro lugar) trascienden lo cotidiano y presentan una visin excepcional de la gente, as como de su mbito social y cultural. Como indica Carlos Monsivis: Graciela ha visto pintura, teatro y, necesaria- mente, fotografa, y a su idea de composicin (de enfoque/de encuadre) la ani- man diversas tradiciones culturales y fragmentos de las sucesivas etapas de la vanguardia. Hay ecos de surrealismo y de los abstraccionistas, de Edward PANCHO QUILICI (VENEZUELA) HACIA UNA VISIN IN Y EVOLUTIVA, 1991 LEO Y ACRLICO SOBRE TELA MONTADA SOBRE MADERA POLPTICO DE SIETE PANELES 300 X 805 CM EN TOTAL COLECCIN DE LA GALERA NACIONAL DE ARTE, CARACAS, VENEZUELA FOTO CORTESA DEL MUSEO DE BELLAS ARTES DE CARACAS, VENEZUELA
  • REGIONES Y PASES 21 Weston y de Alfred Stieglitz, del realismo documental y de la prctica etnogrfica de Paul Strand y de Margaret Bourke-White19 . Finalmente, Gerardo Suter, radicado en Mxico desde 1970, comenz a figurar con fotogra- fas cargadas de misterio de muros y fachadas precolombinas. A partir de 1988 trabaja el cuerpo humano, destacando la textura de la piel, y el ritual. Si en sus primeras series alteraba las imgenes en el proceso de revelado, en los ltimos aos prefiere intervenir sobre el objeto fotografiado. Recientemente tambin realiza imgenes computarizadas que prefiere presentar en instalaciones. Bienales En los ltimos decenios se han incrementado en Amrica Latina las exposicio- nes colectivas en las que los artistas pueden confrontar sus obras. La Bienal de la Habana comenz en 1984 y se ha especializado en arte de los pases del Ter- cer Mundo, con nfasis en Latinoamrica. La Bienal Internacional de Cuenca (Ecuador) empez en 1987, la Bienal del Caribe y Centroamrica de Repbli- ca Dominicana tuvo su primera edicin en 1992, y la Bienal del Mercosur en Porto Alegre (Brasil), as como la Bienal de Lima, comenzaron en 1997. Sin embargo, los pases del subcontinente siguen viviendo ms pendientes de lo que pasa en Estados Unidos y Europa que de lo que sucede en Latinoamrica. De manera particular, los pases que tienen costas en el Atlntico, como Argen- tina, Uruguay, Brasil y Venezuela, estn ms pendientes que el resto de lo que sucede en las grandes metrpolis. En cualquier lugar de Amrica Latina, cuan- do un artista o cualquier otro profesional logra alcanzar reconocimieno in- ternacional bsicamente de carcter comercial asciende de inmediato a otro nivel. Se convierte, entonces, en una figura especial que, por fin, ha triunfado o que ha entrado a formar parte del mainstream de los pases del Primer Mundo. Por ello, y a pesar de reconocer que existen caractersticas generales comunes en el arte latinoamericano, resulta ms lgico intentar una aproxima- cin particular a las manifestaciones artsticas de cada pas, tratando no slo de encontrar sus rasgos especficos, sino de sealar sus figuras ms sobresalientes. Este acercamiento se har siguiendo un recorrido geogrfico que va de Mxi- co a los pases del sur. Regiones y pases Mesoamrica En 1985, con motivo de una exposicin colectiva de diferentes artistas pertene- cientes a una misma generacin (casi todos nacidos en los cuarenta y cincuen- ta) en el Museo Rufino Tamayo de la capital mexicana, Luis Roberto Vera escribi: Rico y variado, el arte del Mxico actual se nos presenta en toda su amplia diversidad. Hoy, tal como en cualquier perodo histrico, coexisten las
  • 22 REGIONES Y PASES expresiones de diferentes generaciones con tendencias y formacin no slo dis- tintas sino hasta opuestas. Pero ms que enfrentarse, estas posiciones se com- plementan. Y junto al trabajo de pintores, fotgrafos y escultores que todava estn vivos, poseemos asimismo, igualmente vivas y vigentes, todas las mani- festaciones de nuestro pasado cultural, probablemente el ms extenso y prolon- gado de toda Amrica Latina.20 . En la muestra, de muy buena calidad, haba de todo: pintores, dibujantes, escultores, tanto figurativos como abstractos, y algunos fotgrafos, entre otros, Gerardo Suter. Algunos de los participantes tambin han estado presentes en otras exposiciones en los aos siguientes. Tal es el caso de Alejandro Arango (1950), Javier de la Garza (1954), Roco Maldonado (1951) y Germn Venegas (1959). Estos artistas formaron parte del boom del arte mexicano de fines de los ochenta y comienzos de los noven- ta. Ellos practicaban una figuracin que, en parte, se caracteriz por las mane- ras, colores y motivos de la escuela mexicana de comienzos del siglo XX. Sin embargo, al lado de los trabajos de Ismael Vargas (1945), Dulce Mara Nez (1950) y Julio Galn (1958), para mencionar unos cuantos, no faltaron obras con influencias neoexpresionistas, como las de Arturo Marty (1949), Alejandro Arango y Germn Venegas quien en los ltimos aos se ha dedicado ms a los relieves, e incluso las producciones abstractas de Gabriel Macotela (1954) y Miguel Castro Leero (1956). Entre los numerosos artistas figurativos hay que destacar el nombre de Nahum Zenil (1945), cuyos dibujos de tcnica mix- ta, y en buena medida autobiogrficos, giran en torno a sus inclinaciones homoerticas y a los prejuicios sociales que existen sobre stas. No puede de- jar de mencionarse la gran presencia de mujeres. Adems de las ya citadas, hay que recordar a Sylvia Ordez y Georgina Quintana (ambas de 1956). Otros figurativos son: Enrique Guzmn (1952-1986), con una breve obra surrealista y contestataria que, para algunos, preanuncia el neonacionalismo de los ochen- ta; Sergio Hernndez (1957), originario de Oaxaca como Tamayo y Toledo, con una obra multiforme en pintura y grabado que muestra la influencia de Po- sada, Picasso, Klee y otros; Roberto Mrquez (1959), y Roberto Cortzar (1962), ambos con referencias a los clsicos, aunque el primero no olvida el su- rrealismo. En el campo tridimensional sobresalen dos escultores que comenzaron como pintores: Adolfo Riestra (1944-1989), quien hizo cermicas y bronces muy influidos por el arte prehispnico; y Javier Marn (1962), con terracotas de gran formato, muy expresivas y casi barrocas. La escultura abstracta que viene de la tradicin de Goeritz tiene buenos ejemplos en las obras recientes de Fernando Gonzlez Gortzar (1942) y Sebastin-Enrique Carbajal (1947). Ha surgido una nueva obra tridimensional hecha con variados materiales, como es la que practica Yolanda Gutirrez (1970), una artista que forma parte de la nueva generacin de creadores mexicanos que definitivamente no quiere saber nada de los nacionalistas y que, como en el arte ms reciente, hace propuestas no convencionales y hetergeneas. Qu buscan estos artistas? Segn comen- ta Paloma Porraz en la presentacin de la exposicin Por mi raza hablar el
  • REGIONES Y PASES 23 esptritu (1996), los artistas de esta exposicin conforman una diversidad de bsquedas subjetivas que tienen un denominador comn: todos han optado por incursionar en un lenguaje interior que rescata elementos propios de una herencia cultural. El ojo crtico denuncia el proceso de desarrollo industrial y los efectos que ste depara en el futuro. Se aleja de la confrontacin cotidiana para detenerse en temas sobre la destruccin ecolgica, plantear reflexiones metafsicas sobre la vida y la muerte, el dolor, la irreductible soledad del hom- bre, y la bsqueda de una definicin propia frente a s mismo y a la sociedad21 . Yolanda Gutirrez, cuya obra ecolgica presenta flores, aves y serpientes he- chas con diversos materiales (ha armado, por ejemplo, esqueletos ficticios de pjaros con mandbulas de res), form parte de esta muestra. Junto a ella des- tacaron: Mnica Castillo (1961), con una gran obra obsesionada por el autorretrato, el cual elabora a travs de variados procedimientos (incluyendo los bordados y las fotografas) y que, ante todo, postula la imposibilidad de definir una identidad absoluta. Humberto del Olmo (1961) relaciona en sus video-instalaciones la violencia y la muerte, y Nstor Quiones (1967), a travs de sus pinturas y objetos reales, alude al movimiento continuo de las fuerzas que animan la naturaleza, incluyendo al hombre. Hay un gran inters por el mundo fsico en la produccin de Laura Anderson (1958). Su obra, que inicial- NAHUM ZENIL (MXICO) AUTORRETRATO CON NGELES, 1992 TINTA Y COLLAGE SOBRE PAPEL 97,8 X 77,5 CM COLEC- CIN DE GEORGE Y JEAN ADAMS, NUEVA YORK FOTO CORTESA DE GEORGE ADAMS GALLERY, NUEVA YORK, EUA
  • 24 REGIONES Y PASES mente consista nicamente en dibujos y construcciones con objetos encontra- dos, haciendo referencia a lo aborigen y a los procesos internos de la naturale- za, incluye ahora tambin fotografas e instalaciones. La tradicin de grupos que presentaban trabajos colectivos especial- mente de sesgo poltico en los aos setenta, contina con La Quionera. Este colectivo se constituy en 1985 y lo integran Diego Toledo, Claudia Fernndez, Francisco Fernndez (conocido como Taca), Mnica Castillo y los hermanos Quiones, Nstor y Hctor, propietarios de la casona de Coyoacn, sede del grupo. A fines de los ochenta tambin apareci Semefo (sigla de Ser- vicio Mdico Forense) que ha hecho performances, fotografas, videos, instala- ciones y msica relacionados con sus investigaciones sobre los lmites del dolor y la nocin de ritual. A mediados de los noventa Semefo present Lavatio corporis, una gran instalacin con cadveres de caballos, huesos, hierro y made- ra, a manera de tiovivo, que presentaba, en forma brutal, la constitucin de los seres vivos y los cambios que sufren cuando mueren, estableciendo as un pa- ralelo con el lienzo Los teles IV, de Jos Clemente Orozco, obra que hace refe- rencia a la conquista de Mxico. Al referirse a la exposicin Mxico ahora: punto de partida (con artis- tas nacidos entre 1944 y 1968), que circul entre 1998 y 1999 por varias ciuda- des, incluyendo algunas de Estados Unidos, Pablo Helguera seal que muestra obras tan dismiles que es difcil sacar mucho en claro entre un artis- ta y otro, con excepcin de que todos ellos viven en la misma lucha por encon- trar una voz definitoria que trascienda tiempo, tradicin y lugar. Pero si bien puede concluirse que ahora menos que nunca se puede agrupar o generacio- nalizar a los artistas de Mxico, s se pueden apreciar algunos vasos comuni- cantes. Yishai Jusidman, por ejemplo, quien present series de luchadores de sumo y rostros semi-invisibles de payasos, alude a temas relacionados con la percepcin y el acto mismo de pintar. Por otra parte Silvia Gruner, Betsab Ro- mero y Yolanda Gutirrez, pertenecientes a generaciones distintas, muestran la misma pasin por una iconografa poltica utilizando elementos derivados de la reflexin sobre la historia, tanto la natural como la social.22 . Finalmente, otros artistas que hacen obras no convencionales son: Carlos Aguirre (1948), Eloy Tarcisio (1955) y Gabriel Orozco (1962). Este ltimo, quien vive entre Mxico y Nueva York, hace fotografas e instalaciones que constituyen verdaderos collages de sensaciones, incluyendo los sonidos de su propio piano. La msica (en versiones de pacotilla) tambin forma parte de la actividad artstica de Mi- guel Caldern, antes mencionado. Hay que advertir aqu que este estudio, es- pecialmente por razones de espacio, no hace referencia al arte chicano, que ha tenido en Shifra Goldman su principal investigadora y divulgadora en los lti- mos decenios23 . Mnica Kupfer, quien escribi el captulo dedicado al arte centroame- ricano en el libro Arte latinoamericano del siglo XX, afirma que el aislamiento cultural de Amrica Central y su sociedad multitnica han servido como cal- do de cultivo para la aparicin de un tipo de artista especial, influido tanto por
  • REGIONES Y PASES 25 el paisaje autctono, el impresionante patrimonio indgena, las injusticias so- ciales y las guerras sangrientas, como por las corrientes artsticas contempor- neas y el mercado del arte. Pese al cmulo de dificultades, a lo largo de las ltimas dcadas y en los aos noventa los artistas centroamericanos ms im- portantes han interpretado la dura realidad de la regin y la han criticado en sus obras figurativas y abstractas sirvindose de instrumentos como el realis- mo, el simbolismo, la fantasa e incluso el humor24 . El arte centroamericano sigue vinculado a los oficios tradicionales: pintura, dibujo, grabado y escultu- ra. En sus obras predominan, en lneas generales, dos tipos de figuracin, una con reminiscencias surrealistas, como en las pinturas del panameo Brooke Alfaro (1942) y otra de cuo expresionista, inclinada a los problemas sociales, tal como se observa en las pinturas de Ezequiel Padilla (1944), de Honduras, o en las xilografas de Moiss Barrios (1964), de Guatemala. En artistas ms recientes es evidente el conocimiento del neoexpresionismo, como es el caso del panameo Silfrido Ibarra (1959). Temas tradicionales siguen vigentes en estilos particulares: los paisajes del nicaragense Arnoldo Guilln (1941) son esquemticos y coloridos, y los bodegones del panameo David Sols (1953) aparecen elaborados sobre la superficie de lienzos que semejan muros empas- tados de colores rebajados. Hay tambin pinturas abstractas de calidad como las del panameo Roosevelt Daz (1963). La presencia de mujeres es ahora abundante en el arte centroamericano, y son precisamente ellas las que estn ms dedicadas al arte no convencional. En la actualidad la artista ms conoci- da en esta rea es la costarricense Priscilla Monge (1968), quien ha llamado la BROOKE ALFARO (PANAM) SANTA DEL PAPO, 1996 LEO SOBRE TELA 116,8 X 162,6 CM COLECCIN PRIVADA FOTO DE WARREN LEON, CORTESA DEL ARTISTA
  • 26 REGIONES Y PASES EZEQUIEL PADILLA AYESTAS (HONDURAS) PARQUE I, 1990 ACRLICO SOBRE TELA 120 X 99 CM COLECCIN PARTICULAR, TE- GUCIGALPA, HONDURAS FOTO DE MARIO LPEZ, CORTESA DE LA GALERA PORTALES, TEGUCIGALPA, HONDURAS atencin con el ready made de un overol realizado con toallas femeninas, con sus bumeranes de insultos, y con videos como Leccin de maquillaje, que muestra a una mujer con el rostro golpeado, haciendo clara referencia a la violencia contra el sexo femenino, uno de los temas recurrentes en su discur- so artstico. El Caribe Desde 1959, cuando Fidel Castro lleg al poder en Cuba, el xodo de pobla- cin hacia Estados Unidos ha sido enorme. Desde entonces hay muy buenos artistas cubanos que han estudiado y hecho sus carreras en este pas. Entre los ms sobresalientes hay que mencionar a Luis Cruz Azaceta (1942), quien des- de 1960 reside en Norteamrica, especialmente en Nueva York. Su produccin ha estado totalmente dedicada a la vida urbana. En un principio aluda a la soledad y al exilio, as como a la violencia citadina, entreverando una grfica y un colorido expresionistas con recursos procedentes de los comics y el graffiti. Ms adelante ha rebajado el color, y ha hecho referencia a diferentes problemas sociales, como el sida, del que hizo una serie muy dramtica con representacio- nes de camas solitarias, figuras esquelticas, relojes y estadsticas de las vcti- mas de esa enfermedad. Manteniendo una produccin vigorosa, Cruz Azaceta incluye ahora en sus cuadros fotografas, tachuelas, animales disecados, etc. Otro artista relacionado con el expresionismo fue Carlos Alfonzo (1950-1991), radicado en Miami desde 1981. Su obra pareca recordar por momentos el tra-
  • REGIONES Y PASES 27 bajo de Lam, y se caracteriz por unas imgenes turbulentas de follajes y sm- bolos de creencias religiosas afrocubanas atravesados por formas a manera de cuchillos y clavos. En una lnea ms naturalista se encuentra Julio Larraz (1944), establecido en Estados Unidos desde 1961. Con un trabajo muy exten- so en leo, acuarela y pastel, este artista ha trabajado diversos temas: bodego- nes (a veces slo fragmentos de frutas), paisajes, espacios interiores (casi siempre con ventanas que miran al mar), medios de transporte (como barcos, aeroplanos y trenes) y personajes, entre los que se distinguen cazadores, dema- gogos y grandes damas, a veces de raza negra. Siempre creando una atmsfe- ra misteriosa, los cuadros de Larraz se distinguen por su acabado, por las composiciones y sobre todo por la luz y los contrastes, realmente caravaggies- cos, de sombras y luces. Otro naturalista, en verdad hiperrealista, es Toms Snchez (1948), cuyos paisajes se remontan a los aos setenta. Gracias a su ta- lento, fue incluido en la exposicin titulada Volumen I (1981). Esta muestra fue un acontecimiento muy importante para el arte cubano porque demostr que el Ministerio de la Cultura, fundado en 1977, haba decidido cambiar sus polticas y crear un clima de creatividad ms libre y, por ende, menos dedicado con exclusividad a asuntos polticos. Aunque en los paisajes de Snchez la na- turaleza, poblada de rboles de copiosos follajes, es observada con particular detalle, no hay duda de que sus mejores acrlicos trascienden el realismo foto- grfico y presentan un bello clima espiritual cargado de romanticismo (a lo Friedrich), no exento de una evidente preocupacin ecologista. En los ltimos aos el artista realiza unos paisajes muy dramticos, en los que la naturaleza aparece invadida de basura. Tambin, lentamente ha incluido la figura huma- na, como en Hombre crucificado en el basurero, donde un personaje a lo Mantegna, LUIS CRUZ AZACETA (CUBA- EUA) HOMAGE TO LATIN AMERICAN VICTIMS OF DICTATORS, OPPRES- SION, TORTURE AND MURDER (HOMENAJE A LAS VCTIMAS LATI- NOAMERICANAS DE LOS DICTADO- RES, LA OPRESIN, LA TORTURA Y EL ASESINATO), 1987 ACRLICO SO- BRE TELA 194,3 X 426,7 CM FOTO CORTESA DE GEORGE ADAMS GALLERY, NUEVA YORK, EUA.
  • 28 REGIONES Y PASES pero con los pies hacia el fondo del paisaje, da una explcita leccin de lo que l llama suicidio ambiental. Snchez vive actualmente en Miami. Ms jvenes que los anteriores y con otra clase de propuestas son Flix Gonzlez-Torres (1957-1995) y Ernesto Pujol (1957), quienes luego de vivir un tiempo en Puerto Rico llegaron en los setenta a Nueva York. Segn Eduardo Prez Soler, la produccin del primero aparece como una revisin de las estra- tegias del minimalismo. Convencido de que todo producto cultural est rarificado por los sistemas de produccin de sentido que han sido creados so- cialmente, Gonzlez-Torres intent dotar de una fuerte carga subjetiva al obje- to minimalista, intentando subvertir su supuesta neutralidad significativa; impuso elementos biogrficos a un estilo que carece en su origen de un carc- ter representacional25 . En sus obras, especialmente instalaciones, plante te- mas sociales en los que explor las distinciones borrosas entre lo pblico y lo privado, y relacion su propio conocimiento de la fragilidad de la vida con las experiencias comunes del transcurso del tiempo, la desaparicin y el amor. Sus trabajos se agrupan de la siguiente manera: fotografas (desde 1983), retratos de palabras (a partir de 1986), pilas de papel una con la frase Algn lugar mejor que ste y la otra con la frase Ningn lugar mejor que ste (desde 1988), y sus vallas (a partir de 1989), siendo la ms famosa la de una cama va- ca cubierta de sbanas sedosas y slo ocupada por la ausencia de su amante que muri de sida. Ernesto Pujol pinta, pero se dedica principalmente a presen- CARLOS ALFONZO (CUBA-EUA) CRCULO NO. 8, 1990 LEO SO- BRE TELA 182,8 X 182,8 CM FOTO CORTESA DE GEORGE ADAMS GALLERY, NUEVA YORK, EUA
  • REGIONES Y PASES 29 tar instalaciones. En stas hace referencia al exilio, la violencia, la marginalidad y a su propia identidad homosexual, muchas veces a travs de objetos usual- mente relacionados con la infancia. Tambin hay que recordar a Ana Mendieta (1948-1985), quien vivi en Estados Unidos desde 1961, pero que siempre sin- ti profundamente el exilio. A comienzos de los ochenta volvi a Cuba en dos ocasiones, donde se aproxim a los artistas relacionados con las creencias reli- giosas afrocubanas: Ricardo Rodrguez Brey (1955), Juan Francisco Elso (1956-1988) y Jos Bedia (1959). La obra de Ana Mendieta constitua una es- pecie de ritual en el cual trataba de fusionar su ser con la naturaleza, disean- do su silueta en el paisaje con diferentes materiales, o encontrando su cuerpo en los accidentes de las rocas y luego esculpindolas para destacar su figura. Tambin realiz performances, con referencias violentas, as como numerosas instalaciones, algunas relacionadas con entierros igos y otras con el tema recurrente de su propia silueta hecha con piedras, barro, etc.. Rodrguez Brey, Elso y Bedia estuvieron entre los artistas invitados a la exposicin Volumen I. El primero ha presentado instalaciones con diferentes materiales, inspirndose muchas veces en la idea animista de dotar de alma a las cosas del mundo coti- diano. Elso cre instalaciones con materiales naturales (barro, madera, ramas, papel amate, sangre del artista) que, a partir de su conocimiento de la santera, evocaban significados vinculados a inquietudes culturales y espirituales bsicas JULIO LARRAZ (CUBA-EUA) ANSATSU, 1989 LEO SOBRE TELA 165,1 X 208,3 CM FOTO CORTE- SA DE NOHRA HAIME GALLERY, NUEVA YORK, EUA
  • 30 REGIONES Y PASES de la humanidad. Su obra ms lograda fue Por Amrica (1986), una escultura que une, en la figura de Mart, el barroco (es una pieza tallada en madera con ojos de vidrio) y la tradicin de la santera (la talla tiene sangre del artista y de su esposa, as como dardos rojos y verdes que le dan energa a la escultura). Bedia, hoy radicado en Miami, ha dicho que su trabajo es el resultado de una interpretacin muy personal del mundo primitivo. Comportndose como un verdadero antroplogo, el artista dibuja, pinta y presenta instalaciones, casi siempre diseando en los muros y agregando objetos y, a veces, fotografas. Cercano al culto kongo de la santera, utiliza sus smbolos, as como los de otras creencias. Segn Cecilia Fajardo-Hill: La razn por lo que la obra de Bedia constituye un verdadero laboratorio para la revaluacin de marcos crti- cos y tericos del arte contemporneo, en el contexto de una cultura pluralista de fines de siglo, radica en la invasin de la otredad desde dentro, ya que el artista impregna uno de los ms civilizados sistemas de la cultura occidental, el arte, con un sistema diferente de valores culturales y no con meras resonan- cias plsticas o intelectuales26 . Manuel Mendive (1944) tambin ha trabajado con base en creencias religiosas afrocubanas. El artista practica la santera o regla de ocha, y en sus primeras obras era evidente su conocimiento de los mi- tos de origen Yoruba, pero con el tiempo las criaturas y escenas que aparecen en sus cuadros son cada vez ms el fruto de su imaginacin. En aos recientes, Mendive ha incursionado tambin en un trabajo de carcter interdisciplinario, TOMS SNCHEZ (EUA-CUBA) VERDES Y OCRES, 1982 SERIGRA- FA A COLOR, 30/95 IMAGEN 36,8 X 50,8 CM COLECCIN DEL BAN- CO INTERAMERICANO DE DESA- RROLLO FOTO DE WILLIE HEINZ (UNIDAD AUDIOVISUAL DEL BID)
  • REGIONES Y PASES 31 pintando el cuerpo de bailarines para realizar un espectculo que mezcla la pan- tomima, el body art, la escultura y la pintura. Es sorprendente el nmero y la variedad de los artistas cubanos sur- gidos en los dos ltimos decenios. Despus de Volumen I se realizaron las muestras Volumen II, Arte Calle, Arte Pur, as como exposiciones in- ternacionales. Entre stas destacan las siguientes: Made in Havana, pre- sentada en New South Wales y Melbourne, entre 1988 y 1989 (con Bedia, Mara Magdalena Campos, Consuelo Castaeda, Toms Esson, Flavio Garcianda, Rogelio Lpez, Marta Mara Prez, Rodrguez Brey y Rubn Torres Llorca); Kuba o.k., en Dusseldorf, 1990 (con la mayora de los an- tes citados, ms Carlos Rodrguez Crdenas, Glexis Novoa, Lzaro Saavedra, Ibrahim Miranda y Alejandro Aguilera); The Nearest edge of the world en Brookline, Massachusetts (en la que se presentaron adems de los ya mencionados, Ana Albertina Delgado, Segundo Planes y Ciro Quintana); y Los hijos de Guillermo Tell, realizada en Caracas y Bogot (que incluy tambin a Yaquelin Abdal, Gustavo Acosta, Adriano Buergo, Kcho (Alexis Leyva), Tonel [Antonio Eligio Fernndez] y Luis Gmez). Estas exposicio- nes fueron muy bien recibidas y muchas obras de la muestra Kuba ok fue- ron adquiridas por la coleccin Ludwig de Alemania (actualmente en 10 ciudades y 19 edificios). Pese a las diferencias entre la mayora de estos tra- bajos que incluan artes tradicionales y no tradicionales se puede afirmar JOS BEDIA (CUBA-EUA) TUNKASHILA, 1995 ACRLICO SOBRE TELA 181,6 X 218,4 CM COLECCIN DE RON Y LUCY WINTERS, ORANGE, CALIFORNIA, EUA FOTO CORTESA DE GEORGE ADAMS GALLERY, NUEVA YORK, EUA
  • 32 REGIONES Y PASES que en Cuba el nuevo arte, aparte del inters por la libre interpretacin religio- sa afrocubana, practica la crtica soterrada al rgimen, emplea la burla y el sar- casmo, se refiere al gusto popular, utiliza objetos baratos y materiales pobres y demuestra un gran conocimiento del arte contemporneo. Entre los artistas mencionados, hay que destacar dos muy jvenes: Ibrahim Miranda (1969) y Kcho (1970). El primero es un excelente grabador cuyas imgenes mezclan lo culto y lo popular, lo tradicional y lo moderno. El xilgrafo inventa su propia mitologa para referirse a problemas de hoy, tanto colectivos como personales. Kcho es un constructor que arma sus piezas con bejucos y palos y que hace instalaciones con objetos pobres. A travs de ellas alude con irona al subdesa- rrollo, como cuando levanta con bejucos la versin latinoamericana del Mo- numento a la Tercera Internacional. Tambin se refiere al tema de los que huyen de Cuba, como en Archipilago de mi corazn (1997), donde rene objetos varios, incluyendo balsas desvencijadas. Entre los artistas de ms reciente figu- racin se encuentran Los carpinteros: Alexandre Arrechea, Marco Castillo y Dagoberto Rodrguez. Estos artistas son llamados as por sus muebles absur- dos: Archivo de Indias (un alto mueble de cajoncitos que va decreciendo hacia la parte de arriba) o Gavetn (un archivador de metal que en uno de los espacios tiene un cajn enorme de madera). Sin embargo, ellos tambin hacen dibujos e instalaciones con ladrillos y diseos murales, ya que adems son albailes. Asimismo destaca Carlos Garaicoa (1967), quien ha realizado un trabajo muy variado compuesto por instalaciones, objetos y dibujos generalmente relacio- nados con la ciudad, sobre todo con La Habana vieja, a la que ve con nostal- gia y una gran imaginacin, que aunque sarcstica no deja de ser positiva. Entre los numerosos artistas de Hait, cuya mayora sigue pintando cuadros para turistas que se caracterizan por sus inclinaciones folclricas y naf, hay que resaltar el nombre de Edouard Duval-Carri (1954). Radicado en Miami, Duval-Carri trabaja con interpretaciones librrimas de la tradi- cin vodun o voodoo, yuxtaponiendo personajes cristianos, figuras y espritus o loas de ancestro afrohaitiano, dictadores militares y hroes re- volucionarios. En el arte de Puerto Rico de los ltimos aos destacan dos figuras: el ceramista Jaime Surez (1946) y el pintor Arnaldo Roche Rabell (1955). El primero estudi arquitectura en los Estados Unidos y a partir de 1980 se de- dica por completo a la cermica. Sus vasijas y relieves se caracterizan por su apariencia vetusta, como si pertenecieran a culturas antiguas. Tambin ha creado instalaciones y esculturas, siendo la ms divulgada el Totem telrico (1992), de 16 metros de altura, instalada en el Viejo San Juan. Para varios crticos latinoamericanos, Surez es uno de los mejores ceramistas escultores del subcontinente, debido a la manera como trabaja el material, destacando las texturas y las tonalidades del barro, y por sus frecuentes experimentacio- nes en el proceso de elaboracin de las piezas. Adems, es uno de los ms importantes promotores de este oficio tan arcaico en su pas. Roche Rabell, luego de estudiar arquitectura en Puerto Rico, se form como artista en Es-
  • REGIONES Y PASES 33 tados Unidos y comenz a figurar a principios de los aos ochenta. Roche Rabell es fundamentalmente pintor, aunque tambin hace dibujos. Sus cua- dros presentan imgenes poderosas y extraas que, aunque aparentemente primitivas, estn relacionadas con el arte moderno, en especial con el expresionismo, el surrealismo y el cubismo (las figuras se ven muchas veces desde diferentes ngulos, superpuestas, sin el orden espacial de la perspecti- va). En ellas aparecen autorretratos, personajes femeninos opulentos, figuras fabulosas o relacionadas con los testamentos. Esa temtica surge de una ma- teria abundante, pastosa, que casi siempre lleva las huellas del frotado del cuerpo de los modelos. La pintura de Roche Rabell es, pues, compleja y de multiples significados, expresando, sin folclorismo alguno, toda la magia y exuberancia del Caribe. Otros pintores que se pueden mencionar son el figu- rativo Carlos Collazo (1956), quien en sus muy variados autorretratos lejanos al realismo plantea disquisiciones sobre su propia identidad y la de los que exa- minan su trabajo. Tambin se encuentran los abstractos Jaime Romano (1942), con pinturas, a veces sin bastidor, que establecen un fino equilibrio entre man- chas libres y dibujo geomtrico; y Carlos Dvila-Rinaldi (1958), con leos y acrlicos de signos y grafismos entreverados que recuerdan el all over pain- ting de Tobey. En Repblica Dominicana existe una gran actividad artstica. Al igual que en otros casos, es difcil presentar con precisin el acontecer artstico de los CARLOS COLLAZO (PUERTO RICO) AUTORRETRATO NO. 9 LEO SOBRE TELA 50,3 X 60,9 CM FOTO CORTESA DE GALERA BOTELLO, SAN JUAN, PUERTO RICO
  • 34 REGIONES Y PASES ltimos aos en este pas. Entre los artistas ms destacados cabe sealar a: Jos Perdomo (1943) y Alonso Cuevas (1953). Las obras de Perdomo se hallan cercanas a la abstraccin, aunque con claras alusiones a ideogramas y signos primitivos, mientras que las de Cuevas contienen una multitud de representa- ciones figurativas diminutas y fragmentadas. Fernando Varela (1951) es defini- tivamente abstracto, y su produccin se caracteriza por la sobriedad y el manejo de composiciones sencillas y cercanas a la geometra sensible. En el campo de la figuracin llama la atencin el trabajo expresionista de Jos Garca Cordero (1951), quien se aproxima al realismo fantstico, presentando una obra de carcter crtico, especialmente proclive a las figuras simblicas. Tony Capelln (1955) es un artista polifactico. Inicialmente se destac como graba- dor y dibujante, y ms adelante se consagr a la pintura (sus cuadros se carac- terizan por sus finas texturas o por sus divisiones en recuadros), as como a las instalaciones (que recuerdan las del cubano Bedia y en ocasiones las del ingls Tony Cragg). Tanto en sus instalaciones como en sus cuadros abundan los ele- mentos simblicos de su propia cosecha y las referencias a rituales. Con razn, el artista fue incluido en la exposicin Misterio y Misticismo en el Arte Domi- nicano, realizada en 1997 en el Centro Cultural del BID, en Washington. En dicha muestra tambin participaron Jess Desangles (1961), quien siempre ha sido un buen dibujante, y Elvis Avils (1965), entre otros. Un fotgrafo que hay que tener en cuenta es Martn Lpez (1955), incluido en la exposicin Cambio de Foco, antes mencionada. La Bienal de Pintura del Caribe y JAIME ROMANO (PUERTO RICO) EL PARQUE DE LOS HECHIZOS (DPTICO), 1995 ACRLICO SOBRE TELA 108 X 137,2 CM FOTO CORTESA DE GALERA BOTELLO, SAN JUAN, PUERTO RICO
  • REGIONES Y PASES 35 Centroamrica organizada en Santo Domingo y cuya primera edicin data de 1992 ha permitido recordar que la zona geogrfica que se convoca no slo es riqusima y diversa culturalmente hablando, sino plena de artistas de gran in- ters. Hacer mencin a los creadores de pases islas como Aruba, Barbados, Curazao, Guadalupe, Jamaica y Martinica resulta imposible en este espacio. La regin andina El arte de Bolivia ha tenido una variedad de expresiones en aos recientes. En- tre los artistas ms sobresalientes cabe mencionar a: Roberto Valcrcel (1951), cuya pintura figurativa e instalaciones siempre han tenido connotaciones crticas; Angeles Fabbri (1957) y Keiko Gonzlez (1964), quienes pintan en el campo de la abstraccin; y Gastn Ugalde (1946) y Raquel Schwartz (1963), dedicados especialmente a las instalaciones, el primero con diferentes materiales naturales, y la segunda elaborando obras en cermica con diversos intereses. Uno de los trabajos ms importantes de Schwartz fue la instalacin Dentro de la barca (1997), con la que particip en la Segunda Bienal de Lima (1999). Esta fue una produc- cin metafrica en la que, con una gran barca central y muchos fragmentos de otras que permanecan aprisionadas en los muros, la artista haca explcita refe- rencia al enclaustramiento de Bolivia, a su falta de mar. Colombia no tiene hoy escuelas ni tendencias predominantes, ni tam- poco maestros con satlites. La heterogeneidad es un rasgo comn en el mun- do a fines de la centuria. En la actualidad, los artistas practican estilos TONY CAPELLN (REPBLICA DOMINICANA) EL BUEN VECINO, 1998 INSTALACIN MESA DE MADERA, SILLAS, SIERRA ELCTRICA, POLVO DE CHILI ROJO DIMENSIO- NES VARIABLES FOTO CORTESA DE CARIFORUM, SANTO DOMINGO, RE- PBLICA DOMINICANA
  • 36 REGIONES Y PASES individuales, con mayor o menor originalidad respecto a las tendencias del arte contemporneo. A comienzos de los ochenta la pintura tuvo nuevos represen- tantes del expresionismo, con alguna influencia del neoexpresionismo europeo, siendo el ms importante Lorenzo Jaramillo (1955-1992). En su breve carrera, iniciada con una muestra individual en 1980, dej una abundante produccin de pinturas, dibujos, grabados e ilustraciones. Toda su obra gir en torno a la figura humana y, aunque fue un notable retratista, siguiendo la tradicin ale- mana de comienzos del XX, sus personajes ms caractersticos aparecieron profundamente distorsionados. Trabaj series temticas (Figuras, Talking Heads, Cabezotas, ngeles, Danzantes), y aunque no fue ajeno al mundo citadino contem- porneo, sus motivos siempre tuvieron raigambre cultural: el arte precolombi- no, el colonial, la literatura (Rilke, Pessoa) y la msica (Satie, Gershwin). Tambin dentro del neoexpresionismo pueden mencionarse a Ral Cristancho (1955), Vctor Laignelet (1955) sobre todo en el comienzo de su carrera y Bibiana Vlez (1956). Otros figurativos ajenos a esa escuela son: Alberto Sojo (1956), Carlos Salazar (1957), Santiago Uribe Holgun (1957), Claudia Hernndez (1959) y Jos Antonio Gonzlez (1959). Entre los consagrados a las JESS DESANGLES (REPBLICA DOMINICANA) BODEGN ESPIRI- TURAL, 1997 TCNICA MIXTA SOBRE TELA 99 X 119,4 CM COLECCIN DE JOS S. MUOZ, SANTO DOMINGO, REPBLICA DO- MINICANA FOTO DE MARIANO HERNNDEZ, ARCHIVO DEL CENTRO CULTURAL DEL BID, WASHINGTON, D.C., EUA
  • REGIONES Y PASES 37 artes grficas cabe destacar varios nombres. Miguel Angel Rojas (1946) tiene una larga trayectoria y una obra variada de dibujante, grabador, pintor, instalador y fotgrafo (de revelados parciales), siempre referida al mundo urba- no y a la realidad intensa y conflictiva de su pas. Flix ngel (1949) ha creado poderosos Linleos del milenio y monotipos, cuyas imgenes reinterpretan sus te- mas tradicionales y aaden otros nuevos a su produccin de los ltimos aos. Ramn Vanegas (1950) ha trabajado como dibujante, grabador y pintor, sien- do su iconografa bastante variada, la cual oscila entre el naturalismo y lo ima- ginativo, con frecuentes alusiones al mundo de la cultura. Gustavo Zalamea (1951), quien adems de pintar, hacer instalaciones y ejercer como curador de varias exposiciones, realiza excelentes ilustraciones como las que reuni en el libro Un diccionario de sabidura (1995). Oscar Muoz (1951) ha presentado en aos recientes las series Pinturas de agua (dibujos de desnudos en una ducha so- bre plstico), Interiores (espacios de quirfanos), Superficies al carbn (fragmentos de pisos urbanos) y Narcisos (autorretratos con polvo de carboncillo ejecutados en foto-screens puestos en receptculos someros). Cristo Hoyos (1952) ha de- sarrollado una obra vinculada al dibujo, de gran continuidad ideolgica, en la que ha reconstruido un mundo recordado, pleno de identidad y con referencias a lo rural y popular. Finalmente, Jos Antonio Surez (1955), quien en forma- to de cuadernos y libretas pequeas practica unos dibujos de temas muy varia- dos y a travs de los ms diversos procedimientos (grafitos, tintas con plumilla, acuarelas, marcadores). La presencia de la figuracin, especialmente en el cam- po de la pintura y con variados estilos, sigue vigente en las producciones de BIBIANA VLEZ (COLOMBIA) LLAMA DE AMOR VIVA (DETALLE), 1993-2000 ACRLICO SOBRE TELA 180 X 700 CM FOTO CORTESA DE LA ARTISTA
  • 38 REGIONES Y PASES Rafael Ortiz (1960), con temas muy diversos e inclinaciones conceptuales; Germn Londoo (1961), realizando personajes estilizados en paisajes con re- ferencias histricas; Beltrn Obregn (1964), aproximndose a la imagen foto- grfica; Carlos Jacanamijoy (1964), pintando paisajes selvticos de rico colorido; Johanna Calle (1965), quien dibuja, pinta y borda temas tomados de la prensa con motivos de nios deformes, exiliados y abandonados; y Jorge Gonzlez (1969), pastelista de una raza fea y aparentemente depravada. La pin- tura abstracta tambin sigue practicndose, como lo comprueban las obras de los siguientes artistas: Margarita Gutirrez (1951) recrea la naturaleza con alu- siones a la obra de Arp, Mir y Calder. Luis Fernando Zapata (1951-1994) dej un trabajo de formatos no convencionales, texturados y con referencias a lugares arqueolgicos y sitios funerarios. Luis Fernando Roldn (1955) repasa diferentes momentos de la abstraccin expresionista. Luis Luna (1958) recrea paisajes provenientes de sus experiencias de v