La Transfiguración Pidamos a Dios que realice en nosotros una "transfiguración interior" que nos permita contemplar su divinidad

  • View
    392

  • Download
    1

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Meditación del Papa Francisco La montaña en la Biblia representa el lugar de la cercanía con Dios y del encuentro íntimo con Él; el lugar de la oración, donde estar en la presencia del Señor. Allí arriba en el monte, Jesús se muestra a los tres discípulos transfigurado, luminoso, bellíssimo ; y después aparecen Moisés y Elías, que conversan con Él. Su rostro es tan resplandeciente y sus ropas tan cándidas, que Pedro se queda estupefacto, tanto que quisiera quedarse así, casi parar ese momento. Pero enseguida resuena de lo alto la voz del Padre que proclama a Jesús su Hijo predilecto, diciendo: "Escuchadlo". Esta palabra es importante ¿eh? Nuestro Padre que ha dicho a estos apóstoles y también nos dice a nosotros ´escuchad a Jesús, porque es mi Hijo predilecto´. Tengamos esta semana esta palabra en la cabeza y en el corazón. Escuchad a Jesús. Y esto no lo dice el Papa, lo dice Dios Padre, a todos, a mí, a vosotros, a todos, a todos. […] Escuchad a Jesús, no lo olvidéis. Es muy importante esta invitación del Padre. Nosotros, discípulos de Jesús, estamos llamados a ser personas que escuchan su voz y se toman en serio sus palabras. Para escuchar a Jesús, es necesario estar cerca de Él, seguirlo, como hacían las multitudes del Evangelio que le perseguían por las calles de Palestina» (SS Papa Francisco, 16 de marzo de 2014).

Text of La Transfiguración Pidamos a Dios que realice en nosotros una "transfiguración interior" que nos...

  • La TransfiguracinLa Transfiguracin Lecturas de hoyLecturas de hoy Transfiguracin del SeorTransfiguracin del Seor Pidamos a Dios que realice en nosotros unaPidamos a Dios que realice en nosotros una "transfiguracin interior" que nos permita"transfiguracin interior" que nos permita contemplar su divinidad.contemplar su divinidad. Autor: Jos Fernndez de Mesa | Fuente: Catholic.netAutor: Jos Fernndez de Mesa | Fuente: Catholic.net Primera Lectura:Primera Lectura: de la profeca de Daniel (7,9-10.13-14):de la profeca de Daniel (7,9-10.13-14): Salmo Responsorial:Salmo Responsorial: SalSal 96,1-2.5-6.996,1-2.5-6.9 R/. El Seor reina altsimo sobre toda la tierraEl Seor reina altsimo sobre toda la tierra Evangelio:Evangelio: san Mateo (17,1-9):san Mateo (17,1-9): Segunda Lectura:Segunda Lectura: de la 2da. carta de san Pedro (1,16-19):de la 2da. carta de san Pedro (1,16-19):
  • Nosotros escuchamos esta voz venida del cielo.Nosotros escuchamos esta voz venida del cielo. Primera lecturaPrimera lectura Lectura de la profeca de Daniel (7,9-10.13-14):Lectura de la profeca de Daniel (7,9-10.13-14): Un ro impetuoso de fuego brotaba delante de l. Miles y miles le servan, millones estaban a sus rdenes. Comenz la sesin y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visin nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acerc al anciano y se present ante l. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarn.naciones y lenguas lo respetarn. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendr fin.Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendr fin. Palabra de Dios! Te alabamos Seor !Palabra de Dios! Te alabamos Seor ! Durante la visin, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sent; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpsima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas.
  • SalmoSalmo 96,96,1-2.5-6.91-2.5-6.9 R/.R/.El Seor reina altsimo sobre toda la tierraEl Seor reina altsimo sobre toda la tierra El Seor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Tiniebla y nube lo rodean, justicia y derecho sostienen su trono. R/. Los montes se derriten como cera ante el dueo de toda la tierra; los cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria. R/. Porque t eres, Seor, altsimo sobre toda la tierra,altsimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses.encumbrado sobre todos los dioses. R/.
  • ste es mi Hijo amado, mi predilecto.ste es mi Hijo amado, mi predilecto. Segunda lecturaSegunda lectura Lectura de la segunda carta del apstol san Pedro (1,Lectura de la segunda carta del apstol san Pedro (1,16-1916-19):): Cuando os dimos a conocer el poder y la ltima venida de nuestro Seor Jesucristo, no nos fundbamos en fbulas fantsticas, sino que habamos sido testigos oculares de su grandeza. l recibi de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: ste es mi Hijo amado, mi predilecto. Esta voz, trada del cielo, la omos nosotros, estando con l en la montaa sagrada. Palabra de Dios! Te alabamos Seor !Palabra de Dios! Te alabamos Seor ! Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacis muy bien en prestarle atencin, como a una lmpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el da, y el lucero nazca en vuestros corazones.
  • R/.R/.Aleluya, aleluya.Aleluya, aleluya. ste es mi Hijo muy amado, dice el Seor, en quien tengo puestas todas mis complacencias;ste es mi Hijo muy amado, dice el Seor, en quien tengo puestas todas mis complacencias; escchenlo.escchenlo. R/.R/. Su rostro se puso resplandeciente como el sol.Su rostro se puso resplandeciente como el sol. Lectura del santo evangelio segn san Mateo (17,1-9):Lectura del santo evangelio segn san Mateo (17,1-9): En aquel tiempo, Jess tom consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de ste, y los hizo subir a solas con l a un monte elevado. Ah se transfigur en su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moiss y Elas, conversando con Jess. Entonces Pedro le dijo a Jess: "Seor, qu bueno sera quedarnos aqu! Si quieres, haremos aqu tres tiendas, una para ti, otra para Moiss y otra para Elas". Cuando an estaba hablando, una nube luminosa los cubri y de ella sali una voz que deca: "ste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escchenlo". Al or esto, los discpulos cayeron rostro en tierra, llenos de un gran temor. Jess se acerc a ellos, los toc y les dijo: "Levntense y no teman". Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie ms que a Jess. Palabra del Seor! Gloria a Ti, Seor Jess!Palabra del Seor! Gloria a Ti, Seor Jess! Mientras bajaban del monte, Jess les orden: "No leMientras bajaban del monte, Jess les orden: "No le cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijocuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos".del hombre haya resucitado de entre los muertos".
  • OracinOracin Seor, creo, autnticamente estoy convencido, que hoy me invitas a compartir esa vivencia que tuvieron Pedro, Santiago y Juan en mi oracin. Dame tu luz para saber apartar toda distraccin y poder contemplarte, conocerte y amarte ms. PeticinPeticin Seor, que siempre escuche tu voz, en mi corazn.
  • Meditacin del Papa FranciscoMeditacin del Papa Francisco La montaa en la Biblia representa el lugar de la cercana con Dios y del encuentro ntimo con l; el lugar de la oracin, donde estar en la presencia del Seor. All arriba en el monte, Jess se muestra a los tres discpulos transfigurado, luminoso, bellsimo ; y despus aparecen Moiss y Elas, que conversan con l. Su rostro es tan resplandeciente y sus ropas tan cndidas, que Pedro se queda estupefacto, tanto que quisiera quedarse as, casi parar ese momento. Pero enseguida resuena de lo alto la voz del Padre que proclama a Jess su Hijo predilecto, diciendo: "Escuchadlo". Esta palabra es importante eh? Nuestro Padre que ha dicho a estos apstoles y tambin nos dice a nosotros escuchad a Jess, porque es mi Hijo predilecto. Tengamos esta semana esta palabra en la cabeza y en el corazn. Escuchad a Jess. Y esto no lo dice el Papa, lo dice Dios Padre, a todos, a m, a vosotros, a todos, a todos. [] Escuchad a Jess, no lo olvidis. Es muy importante esta invitacin del Padre. Nosotros, discpulos de Jess,de Jess, estamos llamados a ser personas que escuchan su voz y se toman en serion en serio sus palabras. Para escuchar a Jess, es necesario estar cerca de l,ca de l, seguirlo, como hacan las multitudes del Evangelio que le perseguan porguan por las calles de Palestina (SS Papa Francisco, 16 de marzo de 2014).4).
  • ReflexinReflexin JessJess se aparta con tres de sus apstoles para orar, y lo hace en un monte alto. alto. Qu sentido tiene este detalle para l? Sin duda alguna Jesucristo escogiescogi un lugar adecuado para ofrecer una seal de su divinidad. Jess, para sus apstoles, es el maestro y el gua de sus vidas, pero es fcil comprender que con el transcurrir del tiempo y las largas horas en su compaa perdieran de vista que Jess era tambin el Mesas. En el captulo 16 de este mismo evangelio podemos leer cmo Pedro realiza su confesin de fe, y manifiesta por primera vez que Cristo es el Mesas, el enviado por Dios para redimir al mundo. Probablemente los milagros y curaciones no lograban mantener esta llama de fuego interior, que es la fe, en el corazn de los apstoles, y Jess quiso transfigurarse delante de ellos, es decir, mostrarse en toda su divinidad. Tambin nosotros podemos ser como los apstoles. Los hechos extraordinarios o milagrosos no son suficientes para mantener viva nuestra fe. En ocasiones pueden ayudarnos, pero la realidad es que a Cristo, a Dios, se le conoce en el dilogo, es decir, en la oracin. Pidamos a Dios que realice en nosotros una "transfiguracin interior" que nos permita contemplar su divinidad con el fin de conocerle y amarle cada da con mscontemplar su divinidad con el fin de conocerle y amarle cada da con ms intensidad.intensidad.
  • PropsitoPropsito Dedicar 15 minutos adicionales a esta meditacin para gustar ms de la contemplacin de Cristo en el monte de la oracin. Dilogo con CristoDilogo con Cristo Seor, slo T eres la respuesta a todos mis anhelos ySeor, slo T eres la respuesta a todos mis anhelos y aspiraciones. Concdeme saber escucharte siempre para poderaspiraciones. Concdeme saber escucharte siempre para poder discernir el bien y el mal y, con tu gracia, podr adherirme a tudiscernir el bien y el mal y, con tu gracia, podr adherirme a tu voluntad. Gracias por recordarme que nunca debo temer, porquevoluntad. Gracias por recordarme que nunca debo temer, porque T siempre ests conmigo, llenando mi vida de dones queT siempre ests conmigo, llenando mi vida de dones que tristemente, en ocasiones, dejo pasar.tristemente, en ocasiones, dejo pasar.
  • PropsitoPropsito Dedicar 15 minutos adicionales a esta meditacin para gustar ms de la contemplacin de Cristo en el monte de la oracin. Dilogo con CristoDilogo con Cristo Seor, slo T eres la respuesta a todos mis anhelos ySeor, slo T eres la respuesta a todos mis anhelos y aspiraciones. Concdeme saber escucharte siempre para poderaspiraciones. Concdeme saber escucharte siempre para poder discernir el bien y el mal y, con tu gracia, podr adherirme a tudiscernir el bien